BAREYO, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Domingo Herrero, 'Mingo', lamentó hoy la situación en que quedará tras la demolición en cumplimiento de una sentencia judicial de su chiringuito en la playa de Ajo, en el municipio de Bareyo, donde también estaba su vivienda. "No sé qué será de mi vida. Han ido a por mí", expresó en declaraciones a los medios.
De momento, esta noche 'Mingo' dormirá en la caravana que le ha prestado un amigo, tras rechazar la posibilidad que le habían ofrecido de pernoctar esta noche en un hotel de la localidad, al considerarlo "pan para hoy y hambre para mañana".
De esta forma, desde la caravana también podrá vigilar la maquinaria, "que vale dinero", apuntó el propietario del chiringuito, que tiene 60 años de edad.
El derribo de esta establecimiento hostelero comenzó y concluyó hoy, bajo el control de las fuerzas del orden y ante la presencia de vecinos de la localidad, curiosos, el propio 'Mingo' y sus familiares y amigos.
Entre ellos se encontraba el presidente del Partido Popular cántabro, Ignacio Diego, quien en declaraciones a los medios aseveró que es un "amigo desde hace años" de 'Mingo', con quien tiene en común "cosas que él y yo sabemos". "Los amigos estamos para los buenos momentos, pero sobre todo para los malos, por eso he querido estar aquí", explicó.
Diego considera que lo sucedido con el chiringuito de Domingo Herrero es una "injusticia en el orden moral", precisando que desconoce si lo es también en los ámbitos civil o penal.
El líder de los 'populares' cántabros admitió haber sido "incapaz" de haber hecho algo "útil" que evitara lo que le ha ocurrido 'Mingo', y confesó que se siente frustrado, "como persona, político y amigo" por ello. "Lo he intentado y no lo he conseguido", señaló.
No obstante, dijo que "nunca sabemos por donde llega el bien", y confió en que de esta "calamidad" pueda surgir el "principio de algo nuevo".