JAÉN 12 May. (EUROPA PRESS) -
Técnicos del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) 'Quiebrajano' de Jaén, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, han logrado el nacimiento de cuatro pollos de lechuza común ('Tyto alba') localizados en un cortijo en las inmediaciones de Fuerte del Rey que había sido derribado por su mal estado. Junto a ellos, se encontraban dos pollos de búho chico ('Asio otus') que evolucionan favorablemente en el centro.
El delegado de Medio Ambiente, José Castro, señaló en un comunicado que los técnicos recuperaron nueve huevos que fueron trasladados de inmediato a las instalaciones del CREA donde se depositaron en unas incubadoras para aves a una temperatura y humedad programadas. También se procedió a su observación con el ovoscopio para comprobar la fase de eclosión en la que se hallaban. La gran mayoría ha nacido con una diferencia casi exacta de dos días, la misma que difiere entre las fechas de puesta por la madre.
Los polluelos son alimentados con vísceras de ratón e incluso con pequeñas porciones de hueso, puesto que su calcio es un elemento importantísimo en la dieta de estas especies. Los pollos comparten sala de incubación con tres huevos de cigüeña blanca que se desnidaron al ocasionarse una avería en una torreta eléctrica donde se encontraban y de los cuales aún se evalúa su fertilidad.
La reincorporación de estos ejemplares al medio natural se realizará mediante técnicas de 'hacking', suelta controlada previa a la libertad definitiva para aclimatar a esta rapaz nocturna al entorno. La lechuza común realiza una puesta de tres a once huevos dos veces al año de los cuales en la mayoría de los casos sólo se crían dos de ellos por los padres. Sus nidos se localizan en edificios rurales o abandonados en los huecos de los árboles.
La incubación tiene una duración de entre 30 y 40 días. Abandonan el nido a los 44-47 días de vida debido a la falta de alimento en el caso de nidos con muchas crías. Son de costumbres nocturnas pero se las puede ver de día cazando antes de que anochezca. Su alimento principal son los ratoncillos y pájaros de pequeño tamaño.
HALCÓN PEREGRINO
Por otra parte, el centro de recuperación jiennense ha recibido un ejemplar joven de halcón peregrino ('Falco peregrinus') procedente del CREA 'El Blanqueo', de Granada, para proceder a su musculación en el voladero oval de que dispone el centro ubicado en las inmediaciones del pantano del Quiebrajano y que es único en sus características.
La debilidad del ejemplar, que se ha recuperado de un disparo, aconseja esta colaboración intercentros puesto que la rapaz requería de la realización del trabajo de musculación para que pueda ser devuelta al medio natural en las condiciones más óptimas posibles. No en vano, el halcón peregrino necesita tener un perfecto estado físico ya que caza sus piezas al vuelo.
El animal ha realizado una completa tabla de rehabilitación que se inició con vuelos cortos de 30 metros alternados con un periodo de reposo de cinco minutos. En la actualidad, el ave es capaz de realizar entrenamientos diarios en los que vuela una media de 1.500 metros en intervalos de 400 metros y descansos de un minuto.
Además, en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas Quiebrajano en Jaén se encuentran ingresados siete pollos de búho chico (Asios otus), cuatro de búho real (Bubo bubo), y un pollo de cárabo europeo (Strix aluco), todos ellos recogidos por peligro de depredación, atropellos, localizados en zonas urbanizadas donde las molestias impiden que los padres puedan alimentarlos con normalidad, entre otros motivos.