MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha advertido este jueves a los países europeos de que "levantar alambradas y construir muros no es una respuesta" a la crisis de los refugiados, por lo que ha apelado a la solidaridad de los líderes de la UE para que ejerzan un "liderazgo compasivo".
Así ha contestado Ban, en rueda de prensa en Madrid junto al ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, al anuncio de Austria de levantar una valla en su frontera con Eslovenia para limitar la entrada de refugiados sirios.
"La crisis migratoria es un asunto mundial y necesitamos solidaridad mundial. Es un reto enorme para cada país a nivel interno, pero no es una crisis de números. La prioridad primera de la ONU es proteger las vidas de estas personas y hay que darles ayuda para salvar sus vidas y poner alambradas y construir muros no es una respuesta", ha subrayado.
Ante esta situación, el secretario general de Naciones Unidas ha dicho que espera que en la próxima cumbre migratoria internacional que se celebrará en La Valetta (Malta) los días 11 y 12 de noviembre los países encuentren una solución "colectiva".
SOLUCIONES INSUFICIENTES
El ministro Margallo también ha hecho referencia a este asunto reconociendo que la política migratoria de la UE está "en mantillas" y sólo plantea soluciones "provisionales" que resultan "insuficientes".
Por eso, a su juicio, hacen falta medidas "integrales" porque "la responsabilidad ha de ser compartida". "La dignidad humana exige que los refugiados sean acogidos de forma digna", ha añadido.
Eso sí, ha indicado que a esta política integral europea le debe seguir después un "pacto global sobre inmigración" en el seno de Naciones Unidas y en el que estén implicados los países de origen, de tránsito y de acogida, ya que el problema de los refugiados es "el problema más complejo y serio al que se enfrenta la comunidad internacional".