Actualizado 18/06/2009 13:53

Otegi: "Un trabajador del TAV no tendría excesiva responsabilidad en el proyecto"

BILBAO, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El representante de la izquierda abertzale y ex portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, consideró hoy que "un trabajador y más si es inmigrante", no tendría "excesiva responsabilidad" en el proyecto del Tren de Alta Velocidad, en referencia al ataque ayer al vehículo particular de un empleado de una empresa que trabaja en la construcción de la Y vasca.

Tras recordar que la izquierda abertzale ya calificó de "grave" el atentado que costó la vida al empresario Inaxio Uria, consideró que "la misma gravedad", aunque, "con diferente intensidad", tiene "la falta de responsabilidad de una Administración pública incapaz de dar solución, en términos negociados y democráticos a un proyecto" como el TAV.

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Otegi afirmó que no tenía "ni idea de que un trabajador búlgaro" del TAV hubiera sufrido un ataque en su vehículo personal.

"Me parece que un trabajador búlgaro tampoco tendría excesiva responsabilidad en un macroproyecto de ese tipo, pero como no conozco los datos ni sé quién lo ha hecho ni por qué lo ha hecho, voy a mantener una cierta prudencia", señaló.

Sin embargo, apuntó que, "desde todo punto de vista", entiende que "la responsabilidad que puede tener un trabajador, y más si es un inmigrante, pero, en cualquier caso, también si fuera del país, de manera igual, respecto a un macroproyecto como ése", le parece "que no es excesiva".

Sobre las obras del TAV, manifestó que "han vendido el proyecto del Tren diciendo que va a permitir el enlace en Hendaia con la red y la vía europea de trenes de alta velocidad" y que, "a día de hoy, ya sabemos que eso no va a ser así porque el Estado francés ha decidido que no va enlazar ese tren en Hendaia".

Por tanto, destacó que "el gran objetivo y el gran argumento para poner en marcha esas obras ha decaído, aparte de todos los argumentos contrarios que puede haber en términos ecológicos, de inversión económica, etc.".

Tras subrayar que "este conflicto ya ha alcanzado algunas cotas de enfrentamiento realmente lamentable", afirmó que existe "una responsabilidad por parte de las administraciones publicas y de las formaciones políticas respecto a este tipo de proyectos".

"Hay que dar soluciones democráticas a proyectos que tienen una contestación social y popular evidente y me parece que, desgraciadamente, existe muy poca cultura democrática también en este país", indicó.

PARALIZACIÓN DE LAS OBRAS

De esta forma, abogó por "una solución racional y razonable respecto a este tema" y que pasa porque "se paralicen las obras, se abra un debate público y sea la ciudadanía la que decida si quiere seguir o no con este proyecto en marcha". "Esta es la lógica a la que deberíamos atender todos", añadió.

Preguntado por qué lugar ocupa la oposición violenta existiendo una oposición pacífica, Arnaldo Otegi respondió que "el lugar que ellos deciden ocupar". "Uno puede plantearse, con absoluta claridad, que quiere desarrollar una oposición cívica, pacífica, de movilización social, de presión popular, de presión democrática, pero éste es un país en el que existe una organización armada que toma sus decisiones", señaló.

En esta línea, manifestó que, "respecto a este debate, es evidente que habría que hacer una reflexión más en profundidad en torno a todos estos temas".

"Nosotros, en su día, expresamos cuál era nuestra posición con respecto por ejemplo al atentado que sufrió Uria, y dijimos que era un hecho, desde nuestro punto de vista, grave. Pero, al mismo tiempo también queremos resaltar que no entendemos y, por tanto, ponemos el énfasis en la misma gravedad, aunque, probablemente con diferente intensidad, en la falta de responsabilidad de una Administración pública incapaz de dar una solución en términos negociados y democráticos a un problema o a un proyecto como éste, que es algo que se hace en otras latitudes europeas y que aquí deberíamos empezar a hacer", añadió.

A su juicio, "si hay una contestación social, política y popular evidente a un proyecto que es un disparate en términos ecológicos, que es un disparate en términos económicos, y que, además, no va a cumplir el objetivo que nos han vendido, que es enlazar con la red de alta velocidad europea en Hendaia, lo lógico sería abrir un periodo de reflexión, paralizar las obras, abrir un debate popular y que sea la gente que paga impuestos la que decida si quiere continuar o no con ese Tren".

"Y, con eso, se soluciona el problema y, además, probablemente, se supera un estadio de confrontación que no es del gusto de nadie", señaló.

ETA

Otegi se mostró "prudente" a la hora de hablar de ETA y su futuro, y se preguntó si "alguien sigue pensando que es posible solucionar en términos policiales el problema" de la banda armada. "El Gobierno español, cuando plantea que el fin está próximo, que es posible terminar en términos policiales con ETA, ¿realmente está diciendo la verdad?, ¿realmente se lo cree?, ¿realmente tiene datos para decir eso?", añadió.

En su opinión, "ése es un poco el debate de la pescadilla que se muerde la cola". "Yo, que tengo ya una cierta edad, conozco a todos los ministros españoles hacer exactamente el mismo discurso. Y yo parto de una realidad: nos guste o no, ETA no va a ser derrotada policialmente. Yo lo pienso aquí, porque, nos guste o no, obedece, fundamentalmente, a la existencia de un conflicto político", apuntó.

En esta línea, apuntó que, "luego, puede ser discutible que la existencia de un conflicto político obligue a alguien a montar una organización armada", pero "ésa es la realidad".

"Desde mi punto de vista, solucionar ese problema tiene que llevar aparejada una reflexión de que plantee en términos globales, una solución al conflicto en su totalidad y que eso permita superar una situación que no es del gusto de nadie, tampoco del de la izquierda abertzale", concluyó.