El padre de un niño enfermo crónico inicia una huelga de hambre

EP
Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 9 febrero 2009 18:09

VALENCIA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Ricardo Quesada, padre de un menor valenciano con síndrome de Down y afectado de una enfermedad crónica, comenzó hoy una huelga de hambre indefinida hasta que su hijo reciba una educación "digna" ya que denunció que la Conselleria de Educación asignó al niño, en una resolución del pasado 5 de noviembre, un total de 18 horas de clases semanales para que las recibiera en su domicilio por un profesor del centro, porque no puede salir de casa en los meses de invierno, que la dirección del colegio ha reducido "a criterio propio" a 13.

Quesada realizó estas declaraciones a las puertas de la Conselleria de Educación, donde dijo que permanecerá "día y noche" y mientras "pueda aguantar" hasta que se vuelva a cumplir la resolución de noviembre relativa a las 18 horas de atención. En este sentido, esgrimió que el colegio católico Santa Ana de Llíria (Valencia) está poniendo "trabas" en la escolarización de su hijo porque "no quieren a niños con minusvalía". Por ello, señaló que la dirección del centro escolar recurrió las 18 horas que tiene asignadas el menor y las redujo a 13 horas por semana "como medida cautelar", dijo.

De esta forma, el padre aseguró que el centro escolar pretende mermar la educación de su hijo y así acreditar una evaluación negativa del niño, que tendría que abandonar este centro concertado e ir a un colegio de educación especial ubicado en Cheste (Valencia). A este centro de otra localidad, dijo la madre, Mª Carmen, no podría viajar debido a su enfermedad.

Los padres del menor se expresaron en estos términos frente a las puertas de la Conselleria de Educación donde Ricardo Quesada inició la huelga de hambre. Mari Carmen, madre del niño, leyó un manifiesto en el que pidió al conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, que "restablezca de inmediato" las 18 horas de clases domiciliarias y que éstas sean de carácter "indefinido" hasta que entre un vigor un decreto-ley dirigido a todos los niños enfermos crónicos de la Comunitat Valenciana.

En este sentido, Mari Carmen explicó que ella y su marido en noviembre empezaron una campaña de recogida de firmas para conseguir que se dicte este decreto que regule que todos los menores de la Comunitat en la misma situación que su hijo puedan recibir con garantías una educación escolar en su casa. Hasta el momento, señaló que se han recogido unas 4.000 firmas.

"ILEGAL"

El padre del niño, al que sólo le funciona un pulmón y está operado del corazón, consideró "ilegal" que mientras se hacen los trámites administrativos se le suspendan al niño unas horas semanales de clase que ya están concedidas por Conselleria de Educación. Ricardo Quesada dijo estar desesperado porque, además, su hijo no podría acudir al colegio especial de Cheste porque son dos horas de viaje que el menor "no puede resistir" por su patología, afirmó.

En este sentido, aseguró que le "preocupa" que el niño esté encerrado y no tenga vida social. Así, con la huelga de hambre espera llegar "hasta donde pueda aguantar" de manera que permanecerá a las puertas de la Conselleria de Educación "día y noche esperando que se mantenga la resolución del 5 de noviembre y la condición de enfermo crónico" y exigió que su hijo "no sufra más interrupciones en su escolarización".

PERJUDICADO, EL NIÑO

La madre explicó que toda esta historia comenzó en 2001 e indicó que desde entonces ha sido un "calvario" y un "sinvivir". El colegio "no quiere a niños con minusvalía" y alguien de Conselleria "se lo consiente", criticó Mari Carmen, quien lamentó que "el único perjudicado es el niño, que tiene que tener una educación".

Los padres del pequeño comentaron que para el niño es muy importante la socialización y que, en este sentido, le gusta ir al colegio con sus amigos. "Incluso hay uno que dice que es su primo", comentó Mª Carmen.

Debido a la enfermedad del menor, que tiene 12 años, y a sus continuas visitas a diferentes especialistas, tiene que faltar a clase en los meses de más frío. La familia solicitó, entonces, que un profesor le diera clase en casa y en un principio se le asignaron, según la ley, siete horas semanales. Posteriormente, se subieron a 18 pero tras el recurso de la dirección del colegio se han bajado a 13, criticaron.

La familia del menor solicita también que no tengan que certificar cada año con documentación que su hijo es un enfermo crónico, un "proceso largo y de mucho tiempo de espera". Para demostrar que lo es, la madre enumeró los problemas del pequeño, al que entre otras cosas sólo le funciona un pulmón, y señaló que recibe ayudas de la Ley de Dependencia. "Es un gran dependiente, si no, no se la hubieran dado", indicó.

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