García-Page en el Valle
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 10 mayo 2016 12:01

Llama a no tomarse a broma el acuerdo IU-Podemos, aunque no cree que superen al PSOE

   MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de Castilla-La Mancha y líder del PSOE regional, Emiliano García-Page, ha asegurado este martes que su homóloga andaluza, Susana Díaz, nunca le ha dicho a él que "tenga intención de presentarse" para liderar el partido, así que ha pedido no "especular" con este asunto para no generar un conflicto en plena precampaña.

   "Yo no voy a alimentar ese debate porque, a estas alturas, y en precampaña electoral, evidentemente puede suponer un conflicto", ha dicho en declaraciones a Antena 3, recogidas por Europa Press, preguntado por las palabras de su compañero de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que este lunes apostó por que Díaz se presentará al próximo congreso y opinó que hará bien en hacerlo si está decidida.

   En cambio, Page ha dicho que, como a él Díaz no le ha dicho que tenga esa intención, él prefiere "no especular porque haría daño tanto a Pedro Sánchez como a Susana Díaz".

   No obstante, ha evitado cargar las tintas contra Vara, alegando que si bien desde fuera "especular con el simple hecho de que pueda haber alternativa se puede interpretar como un conflicto", mirándolo desde la perspectiva del interior del partido están acostumbrados y lo ven "con mucha normalidad".

   A su modo de ver, lo que sucede en todos los partidos con vocación de gobernar es que "si no hay unidad no hay votos, y si no hay votos termina por no haber unidad", de manera que "la mejor manera de mantener la cohesión interna y que todo el mundo aplauda es ganar las elecciones".

   Cuando eso no se consigue, ha añadido, es evidente que hay debate interno, "pero eso no es achacable a ningún barón". Por todo ello, ha defendido que antes de unas elecciones "lo importante es la unidad" y después de ellas "cabe no sólo el debate y la reflexión".

EL NUDO GORDIANO ERA EL PACTO CON INDEPENDENTISTAS

   Page ha hecho hincapié en que, después del 20D, en el seno del PSOE no se habló "de personas" sino de ideología y de modelo de país, y en concreto de si pactaban o no con los independentistas. A su juicio, ese fue "el nudo gordiano del problema" y "seguramente muchos de quienes están ahí" --sin especificar a quiénes se refiere-- los "echarían a los leones de haber consentido que el PSOE contribuyera al rompimiento del país".

   Además, mientras Podemos acusa al Comité Federal del PSOE de haber impedido a Pedro Sánchez pactar con ellos, ha defendido que en aquel proceso "nadie le puso líneas rojas a nadie", incluso ha dicho que a él le cansa que se insista tanto en que no tiene que haber líneas "rojas, ni moradas, ni naranjas ni azules".

   "A veces decimos muchas absurdeces, yo prefiero líderes, desde Pedro Sánchez a Susana Díaz o a Mariano Rajoy que tengan claro lo que quieren, porque si se van a sentar a negociar todo abiertamente como si no hubiera límites a mí eso me da pánico", ha defendido.

ACUERDO PODEMOS-IU

   De cara al 26J, el dirigente socialista ha avisado de que "no hay que tomarse a broma la confluencia entre IU y Podemos", aunque le "cuesta creer" que puedan pasarles porque, según ha dicho, en todos los sitios donde gobiernan si hubiera elecciones en este momento obtendrían más votos.

   No obstante, cree que el PSOE "no se puede conformar con menos que una victoria frente al PP". Así, cree que los españoles les han dado "una segunda oportunidad" y que su "aspiración como partido debe ser ir al nicho de 11 millones de votos" que han llegado a tener.

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