Petronor recibirá 400 millones de euros del BEI para la planta de coque de Muskiz

Actualizado 23/07/2009 19:49:29 CET

BILBAO, 23 jul.

Petronor, filial de Repsol YPF en Muskiz (Bizkaia), recibirá 400 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para la construcción y explotación de su futura planta de coque de Muskiz. El vicepresidente del BEI, Carlos da Silva Costa, y el presidente de Petronor, Josu Jon Imaz, firmaron este jueves en Bilbao el contrato de financiación correspondiente a un primer tramo de 300 millones de euros.

En el acto de la formalización de la relación contractual, el vicepresidente del BEI aseguró "con este préstamo, el BEI apoya el esfuerzo de Petronor en modernizar sus instalaciones de refino en Muskiz, en línea con los desarrollos en la industria europea y aportando indudables beneficios medioambientales".

El proyecto consiste en la construcción y explotación de una unidad de coquización de acción diferida, con las correspondientes unidades de tratamiento, en la refinería de Petronor en la localidad vizcaína Muskiz (Vizcaya), para "reducir los aceites pesados de escaso valor y convertirlos en gasoil, gasolina, propano y butano, de mayor valor y bajo contenido en azufre, en consonancia con las especificaciones de la Unión Europea".

El aumento de la capacidad de conversión del complejo permitirá tratar crudos "más pesados y sulfurosos", lo que significa que serán "más baratos y abundantes" que "los ligeros y dulces", según el banco. Los mismos medios agregaron que el proyecto "no conlleva incremento en la destilación atmosférica del crudo producida por la refinería".

Para el BEI, la producción de carburantes "más limpios" está "en línea con las políticas y directivas europeas de mejora de las especificaciones de los carburantes, que buscan la protección del medio ambiente y la salud de los ciudadanos". A su juicio, el proyecto de la refinería vizcaína "contribuirá a mejorar la competitividad de esta industria y el empleo en la zona.

El BEI es la institución de financiación a largo plazo de la Unión Europea (UE), al servicio de los objetivos europeos. Creado en 1957, opera en los 27 Estados miembros de la UE y en más de 130 terceros países de todo el mundo.

Las financiaciones de esta entidad financiera responden, según sus responsables, a "políticas europeas bien definidas" por lo que "tanto la seguridad del suministro energético en los países de la UE, como la mejora del medio ambiente, son objetivos de la Unión y, por tanto, constituyen una prioridad para las operaciones del BEI".