Piden 10 años para un hombre que amenazó y agredió a su mujer quebrantando una orden de alejamiento

Actualizado 14/01/2007 12:10:18 CET

GRANADA, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Granada ha solicitado la pena de diez años y tres meses de prisión para un hombre, identificado como F.S.L., que pese a contar con una orden de alejamiento amenazó y agredió a su mujer en el domicilio que ambos habían compartido en Motril (Granada).

Según el escrito de acusación, al que tuvo acceso Europa Press, el acusado es presunto autor de los delitos de violencia habitual, amenazas, quebrantamiento de condena, lesiones y atentado. Por todos ellos el fiscal pide, además de la pena de cárcel, ocho años de privación de tenencia y porte de armas y que se le prohíba acercarse a la víctima durante cinco años a menos de 500 metros.

Los hechos ocurrieron el 3 de julio de 2005 cuando el inculpado, que tenía prohibido acercarse a su mujer, inició en el domicilio común una discusión entre ambos en el transcurso de se dirigió a coger un cogió un cuchillo de cocina, hecho que no logró al interponerse la hija de ambos.

F.S.L. se fue del domicilio mientras decía "la tenía que matar, ahora, mañana o cuando fuera", y sobre las 17.00 horas, tras haber amenazado por teléfono a su mujer, se personó de nuevo en el domicilio y comenzó a golpear y dar patadas a la puerta, por lo que abrió la mujer para "evitar más escándalo".

Una vez dentro, cogió un bote de cinco litros de "agua fuerte" que derramó en el comedor donde ambos se encontraban y comenzó a tener problemas respiratorios, momento en el cual llegó al hogar la hija de ambos que logró entrar después de que su madre abriera la puerta y se desmayara cayendo al suelo "encharcado" de agua fuerte.

Una vez llegó la Policía Nacional y tras requerir una ambulancia, el inculpado salió a retirar su coche que entorpecía el acceso del vehículo sanitario, aprovechando ese momento para acelerar y dar marcha atrás intentando irse, pese a que un agente se había situado en medio de la calle y tuvo que saltar a la acera para evitar ser atropellado.

El acusado se dio a la fuga, aunque posteriormente fue localizado en un hostal de Motril donde aseguró que "si no estaba muerta, cuando vuelva de la cárcel la mataré yo o mandaré matarla".

La víctima sufrió heridas de las que tardó en curar siete días y por los que el Servicio Andaluz de Salud reclama por la asistencia prestada. El juicio está previsto que se celebre el próximo 18 de enero en la Audiencia Provincial de Granada.