Piqué insiste en que el Estatut es una "reforma constitucional encubierta" y el PSOE le acusa de "inmovilismo"

Actualizado 03/05/2006 17:15:50 CET
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MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP catalán, Josep Piqué, portavoz en la Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado, afirmó hoy que el Estatut es "una reforma constitucional encubierta", tiene "alma confederal" y ha roto el consenso de la transición, argumentos a los que respondió el portavoz socialista en este foro, José Ignacio Pérez Sáenz, acusando a los 'populares' de "inmovilismo'.

"Es una victoria de los nacionalismos y de los oportunismos tácticos de un gobierno débil que, para salvaguardar su estabilidad parlamentaria, ha aceptado determinadas cosas", argumentó Piqué, que intervino en castellano y durante más de cuarenta minutos (tenía diez) para defender el veto presentado por su partido, aseguró que esta enmienda a la totalidad está basada en que el proyecto persiste en la inconstitucionalidad pese a su paso por el Congreso y que ha sido presentado por el PP "pensando en Cataluña y en España".

El portavoz socialista Pérez Sáenz, en su turno en contra del veto, respondió por su parte que "la Constitución sigue siendo la referencia de todos los españoles, la Constitución no sufre con este proyecto de ley, ni España tampoco; y no hay una reforma constitucional encubierta, no porque lo repitan ustedes muchas veces va a ser así".

Antes de entrar en cuestiones de fondo, Josep Piqué echó en cara al Gobierno que ninguno de sus miembros asista hoy al debate en el Senado del proyecto, "absoluta falta de respeto al Parlamento de Cataluña, a esta Comisión y al Senado", sobre cuya reforma "se han llenado la boca". "Cuando llega la hora de la verdad, ni siquiera aparecen. Me parece una auténtica vergüenza", añadió.

José Ignacio Pérez Sáenz respondió que la tramitación del Estatuto Valenciano fue más rápida y sobre la ausencia del Gobierno hoy, expuso que "posiblemente no haya querido intervenir aquí por considerar que se trata de un proceso de las Cortes Generales y eso es mejor para la salud democrática".

REFORMA CONSTITUCIONAL

Josep Piqué argumentó que este texto es "un nuevo Estatut de nueva raíz", no una reforma del texto de 1979, y que pese al trámite en el Congreso mantiene "el alma confederal" en "el espíritu y en la letra". Y criticó el concepto de "federalismo asimétrico" porque "por definición" es imposible, "a no ser que a través de ese concepto se quiera defender que unos ciudadanos son más que otros y tienen más derecho a tener otros derechos. Y eso es muy serio y muy grave", expuso, entre las protestas de parte de los asistentes.

"Es una reforma constitucional encubierta. Por eso el texto habla de la nación, de los derechos históricos, de que los poderes emanan del pueblo de Cataluña como si fuera una entidad dotada de soberanía propia", argumentó Piqué.

El senador añadió que al confederalismo se añaden "conceptos soberanistas" para "ir socavando el espíritu de la Constitución"; preguntó al respecto a los defensores del Estatut si el día 19 de junio él podrá seguir diciendo "que la bandera de España va a ser mi bandera nacional en calidad de catalán, que mi himno nacional va a ser mi himno".

A propósito de la cuestión nacional, el dirigente del PP respondió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "el gran responsable de todo este desaguisado", que no se va a resolver el "encaje de Cataluña" en el país, porque para el nacionalismo "esto es un saltito hacia el horizonte nacional de Cataluña, que es lo que aprobó el Parlament".

LIMITACIÓN DEL ESTADO

El portavoz del PP hoy en el Senado aseguró que con este Estatuto se trata también de limitar la capacidad del Estado poniendo límites al alcance de la legislación básica. "Le estamos diciendo desde un estatuto a la Administración General del Estado hasta dónde puede legislar", denunció, para augurar nuevos conflictos entre las dos partes ante el Tribunal Constitucional.

Piqué aseguró que se recoge en el Estatut una "desconfianza" en general hacia la idea de España y el Estado, "que se ve como algo ajeno, una cosa externa a los intereses de Cataluña".

"Y se aprovecha el proyecto para 'estatutizar' opciones políticas concretas, que pueden ser legítimas pero que no deben tener cabida en un estatuto que refleja las instituciones de autogobierno de todos", argumentó a continuación Piqué. Puso como ejemplo que se recoge una determinada política lingüística. "Si hay un cambio de mayorías en el Parlament que implique un nuevo modelo, habrá que reformar el estatuto", agregó.

Aunque los argumentos se extenderán en el trámite de debate de las enmiendas, Piqué apuntó también el rechazo del PP al capítulo de financiación, de la lengua y al "intervencionismo" que inspira todo el texto, que "trasluce desconfianza hacia la sociedad civil y hacia el libre mercado".

PSOE: INMOVILISMO DEL PP

Con respecto a los argumentos de Piqué a favor del veto, Pérez Sáenz los consideró insuficientes, tanto la inconstitucionalidad y la desigualdad entre españoles como el intervencionismo.

"Hay cuestiones del Estatuto que sin duda pueden ser mejoradas y tal vez nosotros, si hubiéramos legislado en Cataluña, no lo habríamos hecho de la misma manera. Pero la Constitución sigue siendo la referencia de todos los españoles, la Constitución no sufre con este proyecto de ley, ni España tampoco; no hay una reforma constitucional encubierta, no porque lo repitan ustedes muchas veces va a ser así", expuso el portavoz.

Añadió que "la naturaleza del Estado impide las modificaciones tácitas de la Constitución" que encuentra el PP y rechazó "valoraciones anticipadas de la constitucionalidad de las leyes".

Para José Ignacio Pérez Sáenz, España existía antes de la Constitución, pero la de ahora es "diferente" y "más compleja". "Y eso hay algunos que no lo entienden, de ahí viene gran parte de la dificultad que hay en los debates en torno a este Estatuto", argumentó.

A su juicio, la "baza" que está empleando el PP es "el inmovilismo" en oposición "al diálogo". "No se puede llegar a ningún acuerdo con ustedes, precisamente porque no se mueven", abundó en la cuestión. A cambio, aseguró que se está haciendo un "esfuerzo por integrar los nacionalismos" y que "este Estatuto, Cataluña y España tendrán futuro si aquí están trabajando con nosotros los partidos nacionalistas".