MADRID 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
La fragata 'Reina Sofía' de la Armada ha culminado su misión de escolta del pesquero que liberó el pasado fin de semana en el Océano Indico, tras acompañarlo hasta la costa de Yemen, del que procedían los tripulantes del barco.
Según ha informado en un comunicado la oficina de información de la Fuerza Naval de la UE para Somalia (EUNAVFOR), en la que participa la fragata española, el 'dhow' yemení fue escoltado hasta los límites de las aguas territoriales de este país de la península arábiga.
El 'dhow' fue liberado por la fragata española, "despúes de una operación coordinada" por un avión de vigilancia AWACS del Ejército del Aire francés, el buque de guerra francés 'Dixmude' y un avión de patrulla marítima australiano, según explica el comunicado.
Minutos antes de entregar su custodia a los guardacostas yemeníes, que acompañaron al pesquero a puerto, el comandante del buque de guerra español deseó 'buenos vientos y mejores mares' a su patrón, poniendo fin así a la misión de escolta.
El propietario del pesquero, que estuvo presente en la entrega, se mostró muy contento por la vuelta sana y salva de la tripulación y de su barco y les aseguró que en unos días podrían continuar sus actividades de pesca en la zona, indica la nota.
El Ministerio de Defensa informó el pasado lunes de la liberación del pesquero yemení, que el mando de la 'Operación Atalanta' había ordenado localizar y apresar. A bordo del 'dhow' se detuvo a 16 piratas, que se sospecha que utilizaban el pesquero secuestrado en otros actos de piratería.
Dado que ni el capitán, ni el propietario, ni los tripulantes del mercante atacado expresaron su intención de presentar una denuncia contra los piratas, el mando de la 'Atalanta' ordenó su traslado a la costa de Somalia, para ser entregado a las "autoridades competentes".
Esta operación se produjo unos días antes de que el segundo buque con el que España participa en estos momentos en la 'Operación Atalanta', el patrullero 'Infanta Elena' liberara a un pesquero de Sri Lanka que permanecía en manos de los piratas desde hacía seis meses. También en este caso el barco secuestado estaba siendo utilizado como buque nodriza en otros ataques.