La Policía detiene en Melilla a un presunto depredador sexual de menores a través de las redes sociales

Los archivos robados a una menor melillense llegaron a circular por redes criminales de Argentina, Brasil, Chile o Alemania

Un agente de la Policía Nacional del Grupo de Menores de Melilla
Un agente de la Policía Nacional del Grupo de Menores de Melilla - POLICÍA NACIONAL
Europa Press Nacional
Publicado: miércoles, 8 julio 2026 13:11

MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional ha detenido en Melilla a un hombre de 40 años como presunto responsable de tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años de edad por vías telemáticas, once delitos de ciberacoso a menores, corrupción de menores, tenencia y distribución de pornografía infantil, además de varios ilícitos contra la intimidad por captar imágenes no consentidas de ciudadanas en la vía pública.

La investigación se ha realizado de forma conjunta entre el Grupo de Menores de la Policía y la Unidad de Delitos Tecnológicos, ambas de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Melilla y ha culminado con el ingreso en prisión preventiva del individuo.

El origen de la operación, llamada 'Sirena II', se remonta al 29 de enero de 2025, según informa la Policía Nacional a través de una nota de prensa.

En esa fecha, dos menores en situación de especial vulnerabilidad presentaron sendas denuncias que provocaron la intervención del Grupo de Menores, cuyos agentes iniciaron entonces un intenso trabajo de campo --toma de declaraciones, reconocimientos y cotejo de datos-- que desveló el 'modus operandi' del sospechoso.

UTILIZABA PERFILES FALSOS EN LOS QUE DECÍA SER UNA MUJER

El detenido trabajaba en distintos bares y cafeterías de Melilla y se amparaba en el supuesto anonimato que le ofrecían las redes sociales para captar y extorsionar a sus víctimas.

A través de perfiles falsos, bajo la apariencia de mujer y utilizando un "lenguaje cariñoso y cercano", el acusado se ganaba la confianza de las menores para indagar en su actividad sexual y solicitarles fotografías íntimas.

Una vez obtenido este material, el agresor incorporaba "su perfil real de usuario para continuar el contacto". A partir de ese momento, iniciaba "una fase de extorsión pura". Según detallan los agentes, "exigía material explícito de mayor gravedad e incluso ofrecía dinero o regalos a cambio de mantener relaciones sexuales virtuales".

Tras año y medio de pesquisas y el análisis de más de un millón de archivos, la Policía Nacional ha constatado que el material sexual de al menos una víctima melillense fue distribuido en redes de explotación infantil de once países.

LA PRIMERA VÍCTIMA APORTÓ UN DATO CLAVE

La primera víctima aportó un "dato clave" al señalar que varias de sus compañeras estaban sufriendo el mismo acoso. Aunque la menor entregó su teléfono móvil "gravemente dañado" tras intentar destruirlo presa del pánico, los especialistas del Grupo de Delitos Tecnológicos lograron reparar y reconstruir el terminal.

Los agentes recuperaron información residual y rastrearon el correo electrónico y las líneas telefónicas vinculadas a la cuenta fraudulenta de Instagram.

Esta primera fase de la operación culminó con la plena identificación y la detención inicial del sospechoso en diciembre de 2025, momento en el que se autorizó la entrada y registro de su vivienda, donde se incautaron dos teléfonos móviles y múltiples soportes de almacenamiento digital.

ANÁLISIS DE 500.000 IMÁGENES Y VIDEOS

En la segunda fase del caso, los investigadores llevaron a cabo el visionado y análisis detallado de más de 500.000 imágenes y vídeos, además de más de un millón de archivos de conversaciones procedentes de plataformas como Facebook Messenger, Snapchat, WhatsApp, Instagram y Telegram.

El cruce de datos con fuentes abiertas y bases policiales permitió identificar a once menores de edad como víctimas directas en distintos puntos del país, además de otras aún sin identificar. Todas ellas "ratificaron punto por punto la veracidad de los hechos".

Los agentes localizaron hasta 23 nombres de usuario en Instagram utilizados por el investigado, cinco de ellos de mujeres supuestamente adolescentes.

SALTO INTERNACIONAL DE LA INVESTIGACIÓN

La investigación dio un salto internacional cuando los agentes de Melilla se coordinaron con la Sección de Protección de Menores de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional.

Tras remitir a esta unidad el material intervenido en los dispositivos del detenido, se confirmó que las imágenes de una de las menores de Melilla ya habían sido registradas de forma anónima en la ICSE (Base de Datos Internacional de imágenes y vídeos sobre Explotación Sexual de Niños).

La trazabilidad del material gráfico confirmó que los archivos robados a la menor melillense ya circulaban por las redes criminales de Suiza, Portugal, Eslovenia, Argentina, Uruguay, Chile, Alemania, Francia, Canadá y Brasil.

Los informes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia resultaron determinantes para la Fiscalía, ya que probaron que el detenido poseía los archivos originales desde el año 2022, una fecha anterior a cualquier detección internacional.

La explotación definitiva de esta segunda fase operativa se ejecutó el pasado 20 de junio de 2026, procediéndose a una nueva detención del individuo por el grueso de los cargos acumulados.

Tras ser puesto a disposición de la autoridad judicial competente, se decretó su inmediato ingreso en prisión preventiva sin fianza, no obstante, la investigación continúa abierta para la identificación del resto de las víctimas.

Contador

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado