El Rey Felipe VI - Diego Radamés - Europa Press
MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Rey Felipe VI ha comparado el "recelo" que en su momento suscitó la imprenta con el que ahora plantea la IA, insistiendo una vez más en que esta debe estar regulada para evitar que "ensanche las desigualdades" y citando nuevamente la encíclica del Papa León XIV en la que reclama que no se pierda el foco de la dignidad humana con las nuevas tecnologías.
En su intervención en el XIX Simposio COTEC celebrado en Venecia, el monarca ha vuelto a centrar buena parte de su intervención en la IA, un tema recurrente en sus mensajes en los últimos tiempos, aprovechando que el tema del encuentro, al que también han asistido el presidente de Portugal, Antonio José Seguro, y el de Italia, Sergio Matarella, es "Replantear el trabajo en la era de la IA: Transformación, Oportunidad, Gobernanza".
"La IA es un vector capaz de alterar procesos productivos, modelos organizativos, sistemas educativos y nuestra propia relación con el trabajo y el conocimiento", ha reconocido, incidiendo en que "puede poner nuevos espacios de conocimiento al servicio de la eficacia y de la eficiencia" además de "potenciar nuestras capacidades hasta límites insospechados".
Pero también, ha advertido Felipe VI, "podría, sin los debidos cauces normativos e institucionales, funcionar en sentido contrario: degradar el trabajo, concentrar la riqueza y ensanchar las desigualdades", tal y como, según él, recuerda el Papa en su encíclica' Magnifica Humanitas', en la que "insta a que toda automatización siga estando al servicio de la dignidad humana y del bien común". "Es una reflexión especialmente pertinente en este foro", ha defendido.
"Necesitamos que la IA se adapte a lo que somos y nos acompañe en lo que aspiramos a ser", ha reivindicado el monarca, precisando que esto plantea un "dilema". Por un lado, ha dicho, no se puede "construir el futuro digital europeo de espaldas a nuestras leyes, a nuestras libertades ni a nuestra tradición humanista" y por tanto hace falta "reflexión y cautela".
Y por otro, ha añadido el Rey, "no nos podemos permitir llegar tarde". "Porque en un mundo como el actual, llegar tarde equivale a depender de las decisiones tomadas por otros. Eso nos llama a la acción y a la audacia", ha sostenido.
En este punto, ha señalado que "la historia de la civilización está jalonada por los encuentros y desencuentros entre la ética y la innovación" y ha recordado que en su momento también hubo "quienes miraron con recelo una tecnología transformadora como la imprenta". "Y resulta revelador que muchas de aquellas críticas hayan llegado hasta nosotros precisamente porque fueron impresas", ha resaltado.
"¿No sucede hoy algo parecido con la transformación digital?", se ha preguntado, para defender a continuación que "el cambio puede embridarse o modularse, pero no detenerse, porque vivimos en él". "Convirtamos la realidad en la que ya vivimos en un vector de libertad, de inclusión, de calidad de vida para todos, del que todos podamos participar, mediante la educación y el conocimiento", ha alentado.