MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -
Los Reyes de España presidieron hoy en Madrid un acto de homenaje a los 124 militares españoles fallecidos desde 1987 en misiones de mantenimiento de la paz en el exterior e inauguraron un monolito de acero en forma de alas desplegadas que recordará a los ausentes en la explanada del Cuartel General del Ejército del Aire, en el centro de la capital.
Durante el acto, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, pidió "perdón" por la pérdida de estos profesionales y trasladó a los familiares presentes la "condolencia y el reconocimiento de los españoles" así como la "gratitud de las gentes de los países en los que ayudaban".
En el momento en que los Reyes y los Príncipes de Asturias se acercaron a saludar a los allegados de los caídos, el portavoz en Zaragoza de los familiares de los militares fallecidos en el accidente del Yakovlev-42 en Turquía en mayo de 2003, José Antonio Gracia, entregó al monarca Juan Carlos I un montaje fotográfico donde se muestra "la rabia e impotencia" de los familiares por la gestión del Gobierno anterior en esa tragedia, según explicó a los periodistas tras el acto el propio Gracia.
El acto dio comienzo pasadas las 11.30 horas, cuando los Reyes llegaron a la explanada del cuartel, acompañados por los Príncipes de Asturias. Tras ser recibidos por el ministro Alonso y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Félix Sanz Roldán, y después de que sonara el himno de España, el rey, vestido con el uniforme del Ejército del Aire, pasó revista a la fuerza formada en la explanada, compuesta por una compañía mixta de efectivos de los tres ejércitos y de la Guardia Civil.
Acto seguido, los Reyes y los Príncipes de Asturias se acercaron a saludar a los familiares de los caídos y fue en ese momento cuando unos de ellos le entregó al Rey unos papeles. Según explicó tras el acto José Antonio Gracia, se trataba de un montaje fotográfico donde se muestra "la rabia y la impotencia" de los familiares tras el siniestro del Yakovlev-42 y la gestión del Gobierno anterior en esta cuestión.
Uno de los momentos más emotivos del homenaje se produjo cuando se leyeron uno a uno los nombres de los militares caídos y de un intérprete que figuran escritos en 24 placas en la base del monolito 'La mirada del horizonte', obra del artista canario Martín Chirino. Figuran todos, desde los primeros militares fallecidos en 1987 en Guinea Ecuatorial como la última víctima, el cabo primero Javier López Peláez, muerto en Kosovo el pasado 11 de abril, así como un intérprete fallecido en Bosnia en 1994. Muchos de los familiares no pudieron contener las lágrimas en este momento ni tampoco durante el discurso del ministro de Defensa.
ALONSO PIDE HACER JUSTICIA A LA MEMORIA
En su alocución el ministro explicó que aunque se pensó erigir el monolito tras el accidente del Yakovlev-42 el 26 de mayo de 2003 en Trabzon (Turquía), éste recuerda a todos los militares caídos en misiones de mantenimiento de paz desde que España participa en ellas y "sin exclusión" alguna, "como hubieran querido cada uno de los 62 militares que murieron en Turquía".
A los familiares, Alonso les pidió en primer lugar "perdón por el dolor" que "inevitablemente" reviven todos con este homenaje, aunque señaló que también, en su opinión, el objetivo de recordar con un acto así a los ausentes es que sirva de "consuelo y solidaridad".
"Aquí, al reunirnos, nos estamos acompañando todos en nuestros sentimientos. Nos damos una compañía que seguramente ayuda más que las palabras, todas esas palabras que tantas veces sobran ante quien de pronto se queda sin su hijo, sin su padre, sin su pareja o sin su amigo", consideró.
El titular de Defensa señaló que aunque no podrá evitar a los familiares el dolor que provoca la ausencia de los fallecidos, advirtió de que se debe "hacer justicia" a la memoria de quienes "aceptaron el riesgo de su oficio y de su misión".
Alonso aclaró que con sus palabras no pretendía trasladar el sentir de los diferentes gobiernos que se han sucedido desde 1987, sino "la condolencia y el reconocimiento de los españoles" así como la "gratitud de las gentes de los países en los que ayudaban". "Descansen en paz nuestros soldados y que perdure su recuerdo y su ejemplo entre nosotros", concluyó.
EMOCIÓN Y REIVINDICACIONES DE LOS FAMILIARES
El discurso de Alonso arrancó, a su término, los aplausos de los familiares, algunos de los cuales no pudieron retener las lágrimas. Aquellos consultados por Europa Press agradecieron el homenaje y mientras algunos echaban en falta la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, otros preferían que no hubiera habido muchos representantes políticos. Junto a Alonso, el único político presente en el homenaje fue el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón.
Sin embargo, varios de los familiares pidieron tras el acto, a través de los medios de comunicación, que se conozca toda la verdad y se depuren responsabilidades por el accidente del Yakovlev-42. Gracia, el hombre que entregó al Rey varias fotos que muestran la labor que llevaban a cabo los soldados en Afganistán así como "el dolor, la rabia y la impotencia" de los familiares tras el siniestro y la gestión del anterior Gobierno, explicó que su deseo es que el monarca se "ponga en su lugar".
Gracia indicó que le gustaría obtener una contestación del Rey y que le satisfaría que el monarca admitiera haberse emocionado con las imágenes. Por otra parte, Francisco Cardona, padre de otro de los militares fallecidos en el accidente del Yak-42, pidió al juez y a la fiscal del caso que investiguen el accidente para que se sepa todo la verdad.
Al acto también asistieron los jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Carlos Villar, de la Armada, almirante general Sebastián Zaragoza, y del Ejército del Aire, general Francisco José García de la Vega, así como el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, entre otras autoridades.
El homenaje culminó con la pasada de la Patrulla Aguila, que dejó en el cielo una estela con los colores de la bandera de España.