1-N.- Rivera (Ciutadans) cree que el PSC es el "gran derrotado" y se opone a la reedición del tripartito

Sus primeras iniciativas irán contra el régimen sancionador de la política linguística y la inmersión del catalán en las escuelas

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 2 noviembre 2006 15:42

BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Ciutadans-Partit de la Ciutadania, Albert Rivera, consideró hoy que el PSC ha sido el "gran derrotado" en las elecciones al Parlament de Cataluña, al tiempo que advirtió de que la reedición del tripartito sería "durísima" para Cataluña, porque implicaría la presencia de ERC en el Gobierno catalán.

Para Rivera, el PSC se merece este castigo electoral porque "durante mucho tiempo ha traicionado a sus votantes", sobre todo, a los "no nacionalistas" y advirtió además de que una sociovergencia --coalición PSC-CiU-- significaría una "traición muy grande" a una parte considerable del electorado socialista.

De hecho, éste sería, entre otros, el motivo por el que Ciutadans ha "arrancado" el electorado que el PSC tenía en algunas zonas de Cataluña, argumentó. Asimismo, explicó que su formación ha conseguido movilizar a muchos abstencionistas, que "han vuelto a ilusionarse" por la política, lo que le hace sentir "orgullo" y, al mismo tiempo, sentido de "responsabilidad".

Rivera también se congratuló de que parte de sus votos provengan del PP, aunque en menor grado que del PSC, matizó. Para el líder de los no nacionalistas, esto demuestra que muchas personas entienden que "Cataluña necesita un cambio de mentalidad".

En cuanto a los posibles pactos que surjan de las urnas, aseguró que "todas las opciones son complicadas". En particular, rechazó la alianza entre CiU y ERC, ya que establecerían un "frente nacionalista" que sólo generaría "confrontación" entre los catalanes y entre Catalunya y el resto de España.

Así, se mostró reacio a cualquier posibilidad que contemple a CiU o ERC en el gobierno. En el primer caso, por la "deriva soberanista" que ha tomado la federación nacionalista en los últimos años; y en el segundo, porque ERC aprovechará sus votos para "vivir de la confrontación y de la política de los sentimientos", aseguró.

Rivera anunció que su formación no apoyará ningún gobierno de modo explícito aunque sí establecerá pactos puntuales en el Parlament para desarrollar las propuestas de su programa electoral, aunque, sobre todo, actuará para obligar a las demás formaciones a "mover ficha" sobre determinadas cuestiones, en alusión a PSC y PP, sobre todo.

CONTRA EL RÉGIMEN SANCIONADOR DE POLÍTICA LINGÜÍSTICA.

El líder de los no nacionalistas avanzó que las primeras intervenciones que realizará su formación desde la cámara catalana apuntarán hacia la supresión del "régimen sancionador de política lingüística" que, a su juicio, impera en Cataluña.

Así, señaló que intentará acabar con la inmersión lingüística del catalán en las escuelas, aunque admitió que no será fácil conseguirlo, ya que es el único partido que incluye este aspecto entre sus propuestas. Otra de sus prioridades será revisar la ley electoral, que incluya listas abiertas y limite los años de mandato del Presidente de la Geneneralitat.

Rivera consideró que el resultado que ha obtenido su formación con sólo tres meses y medio de vida es "fantástico" y auguró que todavía será mejores en los próximos comicios que se celebren --los municipales--, ya que "estos tres escaños son sólo una primera piedra".

Además, añadió que su partido está preparado para expansionarse a otras comunidades autónomas porque "está claro que España también necesita una nueva forma de hacer política" y Ciutadans puede servir de partido "bisagra" entre los ciudadanos y la clase política.

DESVINCULADO DE LA EXTREMA DERECHA.

En cuanto al ideario de su partido, insistió en que su partido no es "ni antinacionalista ni anti nada", sino que apuesta por la conciliación entre los catalanes y parte de una tradición social demócrata y progresista, perspectiva desde la que quiere demostrar que es posible ser "de izquierdas y no ser nacionalista".

De hecho, criticó los postulados que defiende ERC, ya que "el nacionalismo y los idearios de izquierdas son incompatibles". En cuanto a ICV, relativizó su definición como partido de izquierdas cuando, al mismo tiempo, asegura que "la solidaridad tiene límites" e impulsa políticas para recuperar los derechos históricos de Catalunya. También afirmó que se equivocan quienes intentan equiparar el no nacionalismo de Ciutadans a la extrema derecha española.

Después de celebrar su entrada en el Parlament con tres diputados --que corresponden a Rivera, José Domingo y Antonio Robles--, la dirección ejecutiva del partido se reunirá mañana para valorar los resultados electorales.

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