Rivera niega que C's se estanque y achaca la remontada de Podemos a su "amalgama" de partidos

Actualizado 14/12/2015 11:26:04 CET
Albert Rivera en mitin de vistalegre, Madrid
CIUDADANOS

"Nuestros votos servirán para que cambie España, no para regalar nuestros escaños a los que quieren que todo siga igual"

   MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El presidente y candidato de Ciudadanos a la Presidencia del Gobierno, Albert Rivera, ha negado este lunes que su partido se esté estancando en intención de voto, como apuntan las encuestas, y ha atribuido la recuperación de Podemos a la "amalgama" de partidos con los que se ha coaligado Pablo Iglesias en los distintos territorios.

   Para Rivera, ese estancamiento de Ciudadanos debe de ser "una sensación" porque este domingo él vivió una "realidad bien distinta" en el mitin multitudinario de Vistalegre (Madrid). Según ha dicho, está muy satisfecho del promedio del 20 por ciento en intención de voto que le otorgan las encuestas, teniendo en cuenta que Ciudadanos no está en el Congreso y que compite con dos partidos "con mucha maquinaria", pero ha añadido que ahora "hace falta un empujón" porque "cuando uno llega a la final quiere ganarla".

   En una entrevista en la cadena Ser recogida por Europa Press, el líder de Ciudadanos ha dicho percibir "mucha ilusión", mucha gente que ha perdido el miedo a votar a los partidos tradicionales y "mucho abstencionista que piensa ir a votar". Consciente de que sólo una participación muy alta puede dar un vuelco a la situación, ha afirmado que aspira a una "participación histórica como en 1982".

   En cuanto a Podemos, ha atribuido su crecimiento a su "amalgama" de partidos y pactos, algunos de ellos "contra natura, con partidos nacionalistas", pero ha incidido en que sigue por debajo de Ciudadanos en los sondeos.

   Rivera ha insistido en que no va a apoyar la investidura ni del 'popular' Mariano Rajoy ni del socialista Pedro Sánchez. "Los cambios no los va a encabezar quien dice que todo va bien", ha dicho del presidente del Gobierno.

   Preguntado entonces si sus diputados garantizarán la gobernabilidad, ha avisado: "Nuestros votos servirán para que cambie España, no para regalar nuestros escaños a los que quieren que todo siga igual". Así, ha dicho que estará dispuesto a hablar con quien quiera un verdadero cambio --"vamos a poner el cambio por encima", ha dicho--.

   Eso sí, ha reconocido que "la regla no escrita de que la fuerza más votada intente formar gobierno es razonable", pero ha recalcado que para gobernar "hay que seducir y conquistar a la mayoría del Parlamento". Según ha dicho, él se plantearía gobernar en minoría con apoyos puntuales, pero no estar en un gobierno donde no pueda tomar decisiones, ni aun siendo el ganador de las elecciones.

IMPOSIBLE GOBERNAR CON PODEMOS POR EL REFERÉNDUM

   Rivera también ha dejado claro que no ve posible un acuerdo de gobernabilidad con Podemos porque Iglesias ha dicho que condicionará cualquier acuerdo a un referéndum de autodeterminación en Cataluña. "No vamos a formar gobierno con un partido que tiene como principal reivindicación hacer un referéndum separatista", ha aseverado, aunque sí ha abierto la puerta a alcanzar acuerdos con este partido para reformar la ley electoral, combatir la corrupción o garantizar servicios públicos, "ley por ley".

   Si no logra gobernar, ha dicho, ejercerá la oposición de forma "estadista y responsable". "Tenemos que ser los depositarios de ese voto del cambio, en el Gobierno o en la oposición", ha argumentado.

SI DE LA SERNA FUESE DE CIUDADANOS, HABRÍA DIMITIDO

   Por otro lado, ha calificado de "muy preocupantes" las informaciones sobre los 'populares' Gustavo de Arístegui y Pedro Gómez de la Serna, acusados de cobrar comisiones a cambio de intermediar negocios en el extranjero.

   Rivera ha subrayado que su partido ha puesto "el nivel muy alto", hasta el punto de que ha dimitido gente por incluir en su currículum cosas que no eran ciertas, así que si De la Serna fuese de Ciudadanos ya habría dimitido --De Arístegui dejó el domingo la Embajada en la India--. Es más, ha dejado claro que la responsabilidad política debe ir al margen de la judicial.

EN CATALUÑA NO BASTA CON LA LEY

   Por otro lado, ha insistido en que para solucionar la situación en Cataluña no basta con "la ley" --"todos los demócratas defendemos la ley, pero eso no es un proyecto político"-- sino que hace falta una "reforma profunda de España", con "debates tranquilos".

   "Creo más en la España reformada que en la España rota", ha asegurado. Así, aunque ha asegurado no tener varitas mágicas, se ha mostrado convencido de que "el referéndum separatista no es la solución".

   Según ha dicho, si fuese presidente del Gobierno estaría dispuesto a hablar con el presidente catalán en funciones, Artur Mas, pero "dentro de la Constitución, no fuera", con desafíos como "la resolución separatista". A su modo de ver, el catalanismo político ha demostrado que en momentos clave "ha sido responsable y se ha sentado a la mesa para un proyecto común".

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