Sánchez evita descartar un pacto con Cs, como le reclama Iglesias y Rivera ofrece un acuerdo a Casado sin el PNV

Debate.- Rivera afea a Casado que PP subió impuestos y acusa a PSOE y Podemos de "saquear" el bolsillo del ciudadano
Ricardo Rubio - Europa Press
Actualizado 23/04/2019 0:20:35 CET

El líder del PP dice que preside la formación "para pasar página de las cosas que se han podido hacer mal en el pasado"

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El presidente del Gobierno y candidato del PSOE, Pedro Sánchez, ha evitado durante el debate en TVE descartar un pacto de gobierno con Ciudadanos, como le ha reclamado una y otra vez el líder de Podemos, Pablo Iglesias. En cambio, ha apostado por "un tercer espacio" en el que haya una "amplia mayoría" que apoye un Gobierno formado por socialistas e independientes "progresistas", como el que ha liderado estos 10 meses.

Así, Sánchez ha dejado sin respuesta la oferta de Iglesias, que se ha mostrado dispuesto a colaborar con el PSOE pese a la "sensación de que no siempre cumple lo que dice" y se ha dedicado a reprochar a Ciudadanos que le haya puesto un "cordón sanitario". Albert Rivera, a su vez, ha ofrecido a Pablo Casado un pacto para un gobierno "constitucionalista" y sin el PNV, y éste le ha respondido que él es "bastante más creíble" que Ciudadanos en materia de pactos.

Todo ello salpicado de alusiones a casos de corrupción, ya que el bloque iba también sobre "regeneración". Sánchez ha definido la sede del PP como un "gran bazar de la corrupción", Casado ha recordado al PSOE que es el único partido condenado --por el caso Filesa--. Rivera le ha preguntado a Sánchez si dimitirá si hay sentencia condenatoria por los ERE en Andalucía y éste le ha respondido si se irá él por las primarias de Ciudadanos en Castilla y León.

Iglesias ha aprovechado una alusión de Sánchez a la "mal llamada policía patriótica" para recordar este asunto y el jefe del Ejecutivo le ha asegurado que siente "empatía" con él por esta "violación de su intimidad" y que "las cloacas del Estado se fueron por el desagüe de la moción de censura".

SÁNCHEZ AGITA LA ULTRADERECHA

Sánchez ha utilizado este bloque para sacar a colación a Vox --con quien quería debatir pero lo ha impedido la Junta Electoral-- advirtiendo de que solo el PSOE puede frenar que en España suceda lo mismo que en Andalucía: "Casado de presidente, Rivera de acompañante en algún Ministerio y la ultraderecha a los mandos".

Así, ha reprochado duramente a Rivera que haya puesto un "cordón sanitario" al PSOE y no a esa "ultraderecha temible" que "dice que hay que tener armas en casas, suprimir las autonomías, que dice que la violencia de género es un cuento y el genocidio nazi un invento".

"Qué decepción", ha dicho una y otra vez Sánchez, mientras Rivera le reprochaba que quien es temible es el presidente catalán, Quim Torra, que llama "bestias taradas" a los españoles y que pese a ello el PSOE se ha puesto "en sus manos".

Rivera se ha dirigido también al líder del PP, Pablo Casado, para insistir en que él está dispuesto a un pacto, pero siempre que queden excluidos los nacionalistas. En concreto, ha criticado que el PP esté dispuesto a pactar con el PNV, como ya hizo en el pasado.

Casado ha respondido dejando claro que esa acusación no la entienden los votantes del PP ni de Ciudadanos y, tras dejar claro que Rivera no es su adversario --"usted tampoco", ha concedido el líder de Ciudadanos--, se ha defendido con un ataque: "Yo no voy a pactar con el PNV, ni con Sánchez, como usted hizo en 2015". Es más, ha señalado que a él no le preguntan en campaña si va a pactar con ellos, lo que demuestra que es "más creíble" que Ciudadanos en esta materia.

Rivera ha puntualizado que quiere un gobierno "liberal, encabezado por Ciudadanos" y sin nacionalistas y ha tratado de desmarcarse del PP llamando a los votantes a decir "sí a España" pero también a tener en cuenta que puede elegir entre "un partido con casos de corrupción, conservador y que mira al pasado" o uno "liberal que mira al futuro".

ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN

Casado, por su parte, ha incidido en que él ha llegado a la presidencia del PP "precisamente para pasar página de las cosas que se han podido hacer mal en el pasado" y que ganó las primarias porque tuvo un "comportamiento muy firme" contra cualquier caso de corrupción.

Así, mientras Sánchez le ha reprochado que haya puesto a "vigilar" la corrupción a Alfredo Prada, imputado por sobrecostes en la Ciudad de la Justicia de Madrid, el líder 'popular' le ha respondido que él expulsa del partido cuando se investiga a un miembro de su partido, mientras que Sánchez ha hecho presidenta de su formación a Cristina Narbona a la que ha definido como investigada en el caso de Acuamed.

"Ustedes son de acompañar a la cárcel", ha dicho remontándose a las condenas por los GAL, al tiempo que ha acusado al PSOE de ser "el partido más corrupto de España" y le ha advertido de que no va a aceptar "lecciones de honestidad" de los socialistas.

Casado también ha enmarcado en la "regeneración" el compromiso de no pactar con los independentistas ni con Bildu. Y se ha comprometido a "acabar con el ultraje a las víctimas del terrorismo tipificando la convocatoria de actos de homenaje a etarras" y a reformar la ley general penitenciaria para que los cambios de grado exijan que los condenados por terrorismo colaboren en el esclarecimiento de casos.

También ha aprovechado para mencionar la inmigración ilegal y asegurar que trabajará por la equiparación salarial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Iglesias le ha reprochado que esto siempre va en los programas electorales y "se dan golpes en el pecho" pero luego "nadie se acuerda de España cuando los trabajadores de las Fuerzas Armadas no tienen derechos civiles y se les echa a los 45 años".