Actualizado 06/06/2007 21:48 CET

El Supremo revisará mañana los 15 meses de cárcel impuestos a Otegi por el homenaje al etarra "Argala"

Si se confirma la condena, como pide el fiscal, el dirigente de Batasuna podría ser encarcelado por orden de la A. Nacional.

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo revisará mañana la condena a 15 meses de prisión y 7 años y 3 meses de inhabilitación absoluta impuesta por la Audiencia Nacional al dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi por un delito de enaltecimiento de acciones terroristas, por su participación en el homenaje al etarra José Miguel Beñarán Ordeñana, alias "Argala", celebrado el 21 de diciembre de 2003 en Arrigorriaga (Vizcaya), con motivo del 25 aniversario de la muerte del dirigente etarra.

La Fiscalía pedirá durante la vista que dicha condena sea confirmada, mediante el rechazo del recurso de casación presentado por Otegi. Para ello argumenta que el ex parlamentario de HB participó como "protagonista" en el homenaje dispensado a "Argala" con la intención de enaltecer la imagen de este terrorista y exaltar la actividad de ETA, lo que constituyó "refuerzo y estímulo para sus fines y actos".

Si el alto tribunal adelanta mañana su fallo y ratifica la condena, la Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional podría acordar mañana mismo el ingreso en prisión de Otegi en aplicación del artículo 80 del Código Penal. Este artículo prevé que la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años puedan quedar en suspenso mediante una resolución motivada en la que "se atenderá fundamentalmente a la peligrosidad criminal del sujeto, así como a la existencia de otros procedimientos penales contra éste".

En cualquier caso si la Sala compuesta por el presidente de la Sala Segunda, Juan Saavedra, y los magistrados Siro García -que será ponente de la resolución que se adopte-, Miguel Colmenero, Juan Ramón Berdugo y Julián Sánchez Melgar ratifica la condena impuesta a Otegi, sería la segunda firme que tiene en su contra, ya que a finales de 2005, el Supremo le impuso un año de cárcel por injurias al Rey.

PARTICIPACIÓN DESTACADA.

En contestación al recurso presentado por Otegi, que señala que éste no tuvo una acción clara de ensalzamiento ni voluntad de hacerlo, la Fiscalía considera que tuvo una "participación destacada" en el acto y tomó la palabra para alabar la labor de "Argala" en defensa de la autodeterminación.

Otegi comparó la denominada propuesta de Bergara (en la que Batasuna propuso a los nacionalistas en 2003 crear una interlocución para negociar con el Estado) con la reunión de Txiberta de 1977, en la que participó "Argala", indicando que sería apoyada por ETA y tenía garantías de salir adelante. "No importa que hayamos sido ilegalizados o que tengamos militantes muertos, la izquierda abertzale es Euskalherria y es el futuro de este pueblo", afirmó Otegi en su discurso.

Estas expresiones son "sin duda de alabanza o enaltecimiento" y motivadas por la trayectoria de Beñarán como jefe de ETA, insiste la Fiscalía. Según la sentencia dictada en su día por la Audiencia Nacional, en la reunión de Txiberta, "Argala" frustró un posible acuerdo con los partidos y se decantó por una "intensificación de la actividad terrorista a la que se venía dedicando".

Al colocar a "Argala" como referente o modelo, concluye el fiscal, Otegi incidió en el "refuerzo o apoyo de la actividad terrorista". A ello se unen los llamamientos que el ex parlamentario realizó a la lucha armada presentada como defensa de los derechos legítimos del pueblo vasco y contextualizada en el marco de un conflicto político "que expresaba su identificación ideólógica con la organización etarra, sus objetivos, actividades y métodos de actuación".

Por ello, el Ministerio Público descarta que la actuación de Otegi en el homenaje pueda ser amparada en el derecho a la libre expresión, como plantea el recurso de casación, sino en el enaltecimiento del terrorismo, previsto en el artículo 578 del Código Penal, ya que "se desprendía de sus palabras una aprobación general y exhaltación de la actividad de la organización terrorista ETA".

También hay que tener en cuenta, según el fiscal, la trayectoria delictiva de "Argala", que fue jefe militar de ETA entre 1974 y 1978, periodo en el que se produjeron 60 muertos en atentados, 80 atracos y una gran número de atentados con explosivos.

También pide que pondere la "escenificación y planteamiento" del acto, convocado en la plaza Argala de la localidad natal del jefe de ETA fallecido, donde se colocó un escenario con una gran fotografía suya por el que figuraron Trilitiralis, tocadores de cuerno, txalapartis y bertzolaris, se colocaron flores y se leyeron poesías. "Todos estos elementos tenían aparentemente las características propias de una realización enaltecedora, de rendir un homenaje", insiste.

DIFERENTE DEL "CASO CASTRESANA".

La postura adoptada por el representante de la Fiscalía en esta causa es radicalmente contraria a la que mantuvo la acusación pública contra Otegi durante el juicio que se celebró contra el pasado 21 de marzo en la Audiencia Nacional, por su asistencia al entierro de la militante de ETA Olaia Castresana, muerta cuando manipulaba un artefacto explosivo en Torrevieja (Alicante). El fiscal consideró que la actuación del líder de Batasuna durante el "entierro civil" de Castresana "no desborda lo que es una opinión, que puede ser deplorable, deleznable o irritante", pero en ningún caso delictiva.

A pesar de su reciente absolución por el homenaje a la etarra Castresana, Otegi tiene otras tres causas abiertas en la Audiencia Nacional: dos por enaltecimiento del terrorismo en los Juzgados Central número 3 y 4, otra por la denominada propuesta de Anoeta en el número 6 y la abierta por Baltasar Garzón contra Batasuna.