Un total de 62 españoles han muerto desde 2010 en prisiones extranjeras

Publicado 08/03/2015 12:18:37CET

El Gobierno asegura que va a "redoblar esfuerzos" en la asistencia y dice que "no es sencillo" que los países presten los servicios adecuados

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un total de 62 españoles han muerto entre el año 2010 y el pasado 2014 en centros penitenciarios en el extranjero, la mayoría de ellos en países sudamericanos. El Gobierno admite que hay cárceles que "no garantizan un nivel mínimo sanitario" y aunque valora "muy positivamente" la labor de sus consulados asegura que va a "redoblar esfuerzos" en la asistencia a los presos españoles en el extranjero.

Estos datos figuran en una respuesta parlamentaria escrita del Ejecutivo a la que ha tenido acceso Europa Press y en la que se detalla la cifra por años y países en el periodo comprendido entre enero de 2010 y el 12 de noviembre de 2014. De este modo, en el año 2010 murieron 17 españoles en los siguientes países: Bolivia (1), Brasil (4), Colombia (1), Ecuador (1), Estados Unidos (1), Francia (2), Italia (2), Perú (2), Reino Unido (2), Venezuela (1).

En el año 2011 murieron 13 en Argentina (1), Bolivia: (1), Brasil (2), Colombia (2), Ecuador (2), Marruecos: (1), México: (1), Panamá (1), Paraguay (1) y Perú (1). Al año siguiente se repitió la misma cifra con 13 muertos en Bélgica (1), Bolivia (1), Brasil (4), Costa Rica (1), Ecuador (2), Marruecos (1), Perú (2) y Venezuela (1).

En el año 2013 fallecieron ocho españoles distribuidos en Alemania (1) Ecuador (1), Kenia (1), Perú (3), Portugal (1) y Rumanía (1). Por último, hasta el mes de noviembre de 2014 perdieron la vida en cárceles extranjeras 11 personas en Brasil (3), Ecuador (1), Francia (1), Marruecos (1), Perú (4) y República Dominicana (1).

EXPLICACIONES DEL GOBIERNO

El Gobierno explica que "las oficinas consulares de España en el extranjero velan por que las autoridades del Estado de detención cumplan con su obligación de prestar una asistencia sanitaria adecuada a los detenidos que la requieran", pero admite que "no siempre resulta sencillo dados los diferentes sistemas de salud y legislaciones sanitarias existentes en el mundo".

Alega también el Ejecutivo que "muchos ciudadanos españoles ingresan en prisión con importantes problemas de salud y que las condiciones en algunos establecimientos penitenciarios en el extranjero no garantizan un nivel sanitario mínimo".

Para los casos de presos enfermos "que nos dispongan de medios económicos" las oficinas consulares les entregan "una ayuda mensual que, en el caso de tener graves problemas de salud, será la máxima permitida para que, entre otras cosas, puedan adquirir en el economato de la prisión comida de mejor calidad que la que normalmente se sirve en muchos establecimientos penitenciarios". A ello se añade en algunos casos la entrega de medicamentos enviados desde España a través de las oficinas consulares, dice la respuesta.

Para los casos en que sea necesaria una intervención quirúrgica, las oficinas consulares "tratan de acelerar en la medida de lo posible" su realización "en las mejores condiciones posibles". "Si, a pesar de todos los esfuerzos", se produce el fallecimiento del preso, la acción consular se orienta "en primer lugar" a conocer las circunstancias de la muerte, que deben ser aclaradas por las autoridades del país de reclusión.

TRÁMITES TRAS LA MUERTE

Cuando se tiene noticia del fallecimiento de algún preso español en el extranjero, los responsables consulares consultan a las personas responsables, los familiares, en el caso de que los hubiera, sobre cuestiones como el entierro en el país, la incineración o la repatriación del cadáver y les informan sobre las opciones existentes dependiendo de las leyes y costumbres del país, así como de los trámites a seguir para inscribir la defunción en el Registro Civil consular.

"Este Gobierno valora muy positivamente la labor que están llevando a cabo las oficinas consulares españolas en el extranjero en lo que concierne a los presos españoles, teniendo siempre en cuenta que dicha actividad se desarrolla en el marco de un sistema jurídico y penitenciario extranjero cuyas leyes y reglamentos deben ser respetados al igual que hacen las Embajadas y Consulados extranjeros en España", defiende el Ejecutivo.

Añade que "España proporciona una calidad superior a la de los demás países de la Unión Europea" y destaca que "pocos países conceden ayudas económicas mensuales a los detenidos y menos aún en la cuantía que España les entrega". En sus explicaciones el Gobierno no detalla las cantidades.

Reivindica que "la frecuencia de visitas también es mayor" y que "pocos países tienen una red consular tan amplia como la española". "Con todo, la atención a los presos de nacionalidad española es una prioridad del Gobierno y por ello Exteriores va a redoblar sus esfuerzos para adecuar al máximo las ayudas que se da en metálico; acelerar los procesos de traslado a España y continuar colaborando con Sanidad en las campañas del Plan Nacional de Drogas", dice.

Para leer más