Publicado 23/03/2014 18:11CET

Durante los tres días de luto las banderas estarán a media asta y se suspenden las celebraciones oficiales

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Boletín Oficial del Estado publicará mañana los tres días de luto oficial anunciados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por el fallecimiento del exjefe del Ejecutivo Adolfo Suárez. A partir de ese momento se pondrá en marcha el protocolo previsto para estas ocasiones, aprobado por José Luis Rodríguez Zapatero.

A partir de este lunes y durante el martes y el miércoles, todas las banderas de los edificios públicos españoles, incluidas embajadas, consulados, gobiernos autonómicos y locales, ondearán a media asta, según informaron a Europa Press fuentes gubernamentales.

Asimismo, quedarán suspendidos los actos que conlleven celebraciones, norma por la que están concernidas todas las instituciones públicas.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció esta tarde que el Boletín Oficial del Estado (BOE), publicará este lunes la decisión del Ejecutivo de declarar tres días de luto oficial por el fallecimiento del expresidente Adolfo Suárez.

Rajoy compareció en el Palacio de la Moncloa para leer una breve intervención en la que destacó que Adolfo Suárez fue el mejor punto de encuentro entre los españoles, durante la Transición, siempre de la mano del rey Don Juan Carlos.

Por su parte, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha declarado a la puerta de la cámara que está "perfectamente preparado" para acoger la despedida pública a Adolfo Suárez si así lo dispone la familia. Ha admitido que se seguirá la pauta del velatorio del también expresidente Leopoldo Calvo-Sotelo.

Esta sería la tercera vez que el Congreso de los Diputados acoge una capilla ardiente en la Historia de la democracia. El protocolo de este tipo de actos establece que tras el velatorio privado para la familia y amigos, el cuerpo sea trasladado al Congreso, donde quedará instalado en el Salón de Pasos Perdidos. Posteriormente, se celebraría un funeral de Estado reservado a los ex presidentes de Gobierno. Por la capilla ardiente pasarían las principales autoridades del Estado, encabezadas por los Reyes, el presidente del Gobierno y los presidentes del Congreso y del Senado.

Así ocurrió cuando falleció el ex presidente del Gobierno Leopoldo Calvo-Sotelo. La capilla ardiente de Gabriel Cisneros fue la primera en la historia de la democracia que se instaló en la Cámara Baja. Aquel 27 de julio de 2007, los restos mortales de este padre de la Carta Magna fueron instalados en el vestíbulo de Isabel II de la Cámara Baja. Un año más tarde, el 4 de mayo de 2008, se instaló la capilla ardiente de Calvo-Sotelo, esta vez en el Salón de Pasos Perdidos.

No ocurrió así cuando fallecieron los también padres de la Constitución Manuel Fraga, Gregorio Peces-Barba y Jordi Solé Tura, y también el ex presidente de la Cámara Baja Félix Pons, pues así lo decidieron sus familiares, que declinaron el ofrecimiento para instalar allí la capilla ardiente.

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