El consejero de Educación del Gobierno de Navarra, Carlos Gimeno, participa en la presentación del decreto foral de Convivencia. - JESÚS M GARZARON
PAMPLONA, 20 May. (EUROPA PRESS) -
El nuevo decreto foral de Convivencia que ha elaborado el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra prevé como una de las principales novedades que el alumnado que participe como agresor en una situación de acoso y/o ciberacoso tendrá como medida su salida definitiva del centro educativo en el que haya protagonizado esas agresiones.
El Departamento de Educación del Gobierno de Navarra ha presentado este miércoles el nuevo decreto foral de Convivencia en los centros educativos públicos y privados concertados no universitarios de Navarra, una norma que ha defendido como herramienta para "transformar" la vida interna de los centros.
El decreto presenta como elementos clave un enfoque restaurativo frente a la pura sanción, la prevención activa con planes de centro y equipos de convivencia, la participación real del alumnado en los procesos de mediación y aulas de convivencia y el establecimiento de nuevos protocolos para una ágil intervención en los casos de acoso, ciberacoso y violencia de género.
El decreto, tras más de dos años de trabajo, está a las puertas de su debate y aprobación en el Consejo Escolar de Navarra, después de lo cual deberá ser aprobado por el Gobierno de Navarra.
Además de la salida del centro para el alumnado que participe en situaciones de acoso y/o ciberacoso, el decreto establece que también se podrá proponer la medida del traslado definitivo de centro educativo en el caso de que el alumno realice alguna conducta que implique el maltrato entre iguales o violencia contra las mujeres o lleve a cabo cualquier agresión especialmente grave a cualquier miembro de la comunidad educativa. Esta medida va encaminada a proteger a las víctimas de situaciones graves o de acoso y facilitar las actuaciones encaminadas a restaurar el estado emocional de las víctimas en su contexto más cercano y conocido.
Además, el nuevo decreto foral de Convivencia introduce por primera vez la salud mental, el malestar socioemocional y su incidencia en la convivencia escolar, define el conflicto y lo diferencia del acoso e introduce la definición de las violencias más habituales proponiendo formas específicas de intervención, entre estas, la violencia contra las mujeres, la violencia racial o xenófoba, la LGTBI+fobia y la violencia por motivos de discapacidad.
Los estudios estadísticos previos impulsados por el Departamento de Educación en los últimos años determinaron la necesidad de actualizar el marco regulador de las prácticas educativas ante la constatación de la alta prevalencia de situaciones de conflicto, acoso escolar y ciberacoso en todas las etapas educativas. Esta norma establece un nuevo marco regulador de las prácticas educativas para la promoción de la convivencia positiva, entre ellas el método dialógico, el sistema de apoyo entre iguales y los programas de educación socioemocional. Se trata de gestionar pacíficamente los conflictos con estrategias orientadas a su desarrollo, como la mediación y las prácticas restaurativas.
En el acto de presentación en sociedad del nuevo decreto, que sustituye al hasta ahora vigente del año 2010, han participado tres ponentes que han trabajado en el compromiso social y en la gestión y desarrollo de un nuevo marco regulador de la convivencia en los centros educativos para el futuro.
En concreto, Maite Garaigordobil, catedrática de Evaluación y Diagnóstico Psicológico de la Universidad del País Vasco, se ha referido al primer estudio epidemiológico de convivencia escolar en Navarra cuya elaboración ella lideró y coordinó. Olatz Ormaetxea, psicoterapeuta y profesora en la UPNA, UNED y Universidad de Navarra, ha explicado los detalles del programa Laguntza, basado en estrategias para abordar el acoso, el ciberacoso, la convivencia y la gestión del aula. Por último, Itziar Irazabal, jefa de la Sección de Igualdad y Convivencia del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, se ha centrado en los detalles del nuevo decreto foral de Convivencia.
La presidenta del Consejo Escolar de Navarra, Alicia Ruiz, ha sido la encargada de abrir el acto, destacando que el nuevo decreto foral supone "un cambio cultural dentro de los centros" de manera que la restauración de la convivencia no sea la excepción sino la norma. Ruiz ha agradecido expresamente el largo y complejo trabajo llevado a cabo por los profesionales del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación, el equipo motor que ha liderado esta adaptación de los códigos educativos a una realidad en permanente cambio que ha hecho más compleja la gestión de la convivencia con la llegada de las nuevas tecnologías digitales y las nuevas formas de acoso y ciberacoso. La presidenta del CEN ha abogado por "recuperar la autoridad pedagógica desde el respeto mutuo" en virtud de las nuevas herramientas que el decreto foral introduce.
Por su parte, el consejero de Educación, Carlos Gimeno, se ha encargado de clausurar el acto. Gimeno ha dicho que el Departamento tiene una aspiración, "garantizar un entorno seguro y libre de acoso, un clima de respeto mutuo, fundamental para optimizar el rendimiento académico y para formar ciudadanos con fuertes habilidades sociales, con empatía y capacidad para resolver conflictos de forma pacífica que hagan de la Comunidad foral de Navarra un ejemplo de convivencia y de progreso".