Archivo - Imagen de archivo del Casco Viejo de Pamplona. - Eduardo Sanz - Europa Press - Archivo
PAMPLONA 25 Abr. (EUROPA PRESS) -
Contigo-Zurekin ha exigido una moratoria "inmediata" para nuevas licencias turísticas y hosteleras, así como la "reversión" del proyecto del antiguo edificio UNZU ante la "saturación actual de establecimientos hosteleros" que está provocando un "progresivo deterioro de las condiciones de vida" en el Casco Viejo de Pamplona.
En un comunicado, la coalición ha destacado que "el parque de vivienda residencial se contrae de manera constante para dar paso a hoteles, hostales y pisos turísticos, mientras se suceden las autorizaciones municipales para nuevos establecimientos hosteleros". Un modelo, ha advertido, que "está acelerando el cierre del comercio de proximidad y consolidando una dinámica de turistificación que modifica sustancialmente el carácter tradicional del barrio".
"Esta tendencia se materializa en casos recientes como la reconversión del emblemático local 'Fotografía Leache', en la calle Estafeta, en un alojamiento turístico, o la reciente concesión de licencia para una cafetería en la plaza de San José impulsada por el grupo Vidaurre, una iniciativa que ha suscitado el rechazo explícito de los residentes", explica el concejal de Contigo-Zurekin Txema Mauleón, quien ha criticado que estos ejemplos ilustran "una línea de actuación que prioriza el uso comercial y turístico frente a las necesidades cotidianas de la población fija.
Para la formación, "resulta incomprensible que, en un contexto donde el acceso a la vivienda constituye uno de los principales desafíos sociales, se continúen autorizando cambios de uso que convierten viviendas en negocios turísticos". Por ello, ha exigido que la moratoria actualmente vigente para nuevos apartamentos turísticos "se extienda de manera inmediata a todo tipo de alojamientos de carácter turístico".
La coalición ha defendido que "la calidad de vida en un barrio también depende de equilibrar la oferta comercial y hostelera con sus dimensiones y su carácter residencial". Por ello, ha solicitado, "la paralización cautelar de nuevas licencias de hostelería mientras se tramita una normativa más restrictiva que garantice la convivencia y preserve el Casco Viejo y el II Ensanche como espacios habitados de forma permanente". En su opinión, "la saturación actual de establecimientos hosteleros ya ha alcanzado un límite incompatible con la vida vecinal".
Asimismo, Contigo-Zurekin ha exigido "la reversión del uso del antiguo edificio UNZU, sin conceder más prórrogas a su licencia de obras". "El proyecto actual, de clara vocación hotelera, resulta incompatible con el objetivo de mantener un barrio vivo, diverso y al servicio de sus residentes", concluyen desde la coalición.