El dique de Nagore, en la cola del embalse de Itoiz, entra en la fase final de su puesta en carga

Dique de Nagore en la cola de Itoiz.
CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO
Publicado 30/07/2018 13:51:27CET

PAMPLONA, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

Comienza el desembalse controlado para continuar con las fases de puesta en carga del dique de cola de Itoiz en el río Urrobi, la denominada presa de Nagore. Con esta acción de la Confederación Hidrográfica del Ebro se alcanza la fase final del llenado en pruebas, además de afrontar los últimos trabajos en la presa para dar por completada la obra.

La presa de Nagore, dique de cola en el río Urrobi, junto al dique de cola de Oroz Betelu, ya concluido en el río Irati, se integra en el 'Programa de Seguimiento Ambiental por la ejecución del Proyecto de la presa de Itoiz', como medidas correctoras del impacto ambiental y como restitución de dicho embalse, según ha explicado la CHE en una nota.

Los diques mantendrán un nivel constante en la cola del embalse, evitando así la erosión del terreno. Además, favorecerán el desarrollo de la vegetación de ribera y el asentamiento de aves acuáticas.

El de Nagore tiene una capacidad máxima de 4,7 hm3 y el de Oroz-Betelu consiste en un azud de gravedad que puede almacenar hasta 0,1 hm3. La presa de Nagore es de escollera cuya impermeabilidad se encomienda a un núcleo asfáltico central y vertical de 0,5 m de espesor. La presa tiene una altura máxima sobre cimientos de 32,2 m. y una longitud de coronación de 622 m.

Las maniobras de desembalse permiten ver la reacción y comprobar los datos de seguimiento de la presa. El desembalse se realizará en dos fases. La primera se ha programado desde este lunes y hasta el próximo 6 de agosto, en el que se evacuarán un total de 2,2 hm3, pasando de la cota actual de embalse, de 587,7 msnm (metros sobre el nivel del mar), hasta la cota 583 msnm.

Estos volúmenes desaguados no irán al río, sino que permanecerán en Itoiz y se podrán utilizar en un futuro. Los caudales que salen actualmente de Itoiz se destinan primero al propio mantenimiento del río, a su caudal ecológico, segundo al Canal de Navarra y también a la atención de las demandas previas a la construcción de la presa aguas abajo.

Estos caudales, fuera de los episodios de avenidas, se mantienen muy constantes y en ningún caso se producen desembalses bruscos y variaciones de caudal en el río, siendo las variaciones detectadas posiblemente fruto de actividad hidroeléctrica que ya ha sido advertida por la Confederación, según ha explicado la propia CHE.

Desde el 6 al 13 de agosto los desagües de fondo de Nagore permanecerán cerrados para la realización de pruebas y toma de datos de seguimiento. La segunda fase de desembalse se prolongará del 13 al 20 de agosto en la que se pretenden desaguar 2 hm3, hasta alcanzar la cota 574,5 msnm.

Desde el 20 de agosto hasta finales de octubre el nivel de embalse de la presa permanecerá en el entorno de la 574,5 msnm, cota del desagüe de fondo. El embalse muerto, el embalse que queda por debajo del desagüe de fondo, es de 0,34 hm3, que es suficiente para el mantenimiento de la fauna piscícola.

FIN DE PUESTA EN CARGA Y USOS

A partir de este momento restaría el seguimiento asiduo del comportamiento de la presa durante un año para completar la puesta en carga. La obra quedará concluida a finales del mes de octubre y faltaría realizar una serie de actuaciones de balizamiento y seguridad para poder poner a disposición al uso público el baño y la navegación en el lago que genera la presa de Nagore.

Hasta que se disponga de esos elementos de seguridad que permitan el desarrollo de usos lúdicos, se ha instalado cartelería con la prohibición expresa de baño para evitar situaciones de riesgo.