Estudiantes de la Escuela de Arte de Pamplona transforman un cedro del Líbano de 130 años en una instalación artística

El cedro del Líbano de Bertiz, convertido en una instalación artística.
GOBIERNO DE NAVARRA
Publicado 09/11/2018 14:46:06CET

PAMPLONA, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las consejeras de Educación, María Solana, y de Desarrollo Rural Medio Ambiente y Administración Local, Isabel Elizalde, han inaugurado este viernes en el Parque Natural del Señorío de Bertiz una instalación artística realizada por estudiantes de la Escuela de Arte de Pamplona en un árbol centenario del jardín histórico artístico. La iniciativa ha transformado un ejemplar de cedro del Líbano de 130 años que se había secado en un expositor de esculturas de madera.

En el acto de inauguración han participado, además, el director de la Escuela de Arte de Pamplona, Pedro Sorbet Recalde; los profesores Iñaki Otsoa, Héctor Urra y Zuriñe Urbeltz, así como cuarenta alumnos del ciclo Técnicas Escultóricas. También han estado presente el responsable del Parque Natural, Gregorio Oyaregi, y personal técnico.

Elizalde ha explicado que la intervención tiene como objetivo tomar conciencia de la importancia de conectar la naturaleza, el arte y la educación "y de ese modo, se ha conseguido dar una segunda vida a un magnífico ejemplar". "La majestuosidad del árbol, hizo replantear a los gestores del Parque Natural la posibilidad de mantener un vestigio del mismo como recuerdo de sus impresionantes dimensiones; de manera que no se podía limitar la actuación a su mera eliminación y reposición", ha dicho.

Por su parte, Solana ha agradecido a la Escuela de Arte de Pamplona su aportación ya que "la colaboración entre diferentes agentes y disciplinas hacia un mismo objetivo siempre funciona". "La educación en arte ambiental es un ejemplo de ello, puesto que propone que el alumnado se reencuentre con su entorno natural y además le ofrece exhibir su trabajo fuera del aula, en un museo natural", ha señalado.

La actuación se ha desarrollado en un cedro del Líbano de extraordinarias dimensiones: 31,5 metros de altura y un diámetro normal a 1,30 m de altura de 148 cm. El ejemplar, plantado hace 130 años, se había secado, por lo que ha sido preciso intervenir para garantizar la seguridad de los visitantes, eliminando así riesgos de accidentes y planificar su reposición, ha detallado el Ejecutivo.

La propuesta de la Escuela de Arte de Pamplona mantiene catorce metros del tronco del árbol con sus ramas más significativas. En él se han horadado cinco hornacinas que albergan esculturas en madera sobre la fauna de la zona realizadas por las y los estudiantes del ciclo de escultura. El trabajo ha finalizado en septiembre de 2018.

NUEVA VIDA PARA EL CEDRO

Después de tratar con diversos artistas de la Comarca, en 2017 se ofertó el árbol a la Escuela de Arte de Pamplona que, tal y como relatan los responsables del Parque, "supo interpretar nuestras inquietudes y voluntades, apreciando en el árbol un importante potencial y oportunidad de trabajo para sus alumnas y alumnos del ciclo Técnicas Escultóricas asumiendo la estrategia del Espacio Natural Protegido".

Tal y como ha indicado el profesor Iñaki Otsoa, el proyecto Nueva vida para el Cedro de Bertiz ha sido "uno de los más ambiciosos y satisfactorios de cuantos han abordado por sus dimensiones, la belleza intrínseca del árbol monumental sobre el que se ha actuado y la buena disposición de los gestores del parque para proporcionar los medios técnicos y humanos necesarios y para entender los ritmos de trabajo de un centro educativo".

Según han añadido responsables del ciclo formativo Técnicas Escultóricas, "es muy importante la colaboración con agentes externos en proyectos reales que supongan una exigencia también real para nuestro alumnado y que, a la postre, conlleven la colocación de obra suya en nuestro entorno". Otros sitios donde se puede admirar obra salida de esos talleres son: el Parque Uranga, en Burlada, las calles de Zizur Mayor o la localidad de Gabarderal.

El presupuesto para la adecuación del cedro del Líbano asciende a de 6.600 euros: la mayor parte se destinó al apeo controlado de la copa y ramas del cedro.

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