Rueda de prensa de ganaderos del Pirineo navarro para mostrar su preocupación por la presencia de osos en la zona. - EUROPA PRESS
PAMPLONA 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
Ganaderos del Pirineo navarro han mostrado su preocupación por la aparición este fin de semana de un oso entre Ochagavía y Ezcároz, han pedido que "se revisen" las políticas de protección de este animal y han planteado "limitar" su población a "una cantidad compatible con la ganadería extensiva y preservar zonas concretas" sin osos.
Así lo han reclamado en una rueda de prensa en la sede del sindicato EHNE en Pamplona. Han comparecido, Patxi Zabalza, pastor de Orbaizeta; Martín Iribarren, ganadero de ovejas de leche en el Valle de Erro; Beñat Agorreta, de Ureta; y David Elizondo, de Orbaizeta; acompañados por Felipe Etxetxikia, secretario general de EHNE.
Felipe Etxetxikia ha considerado que 120 osos en el Pirineo es "una cantidad importante" y ha señalado que "no ha pasado nada grave con las personas pero hay que ir pensando cuál es la población aceptable de osos, lograr ese equilibrio".
Por su parte, Patxi Zabalza, pastor de Orbaizeta, ha destacado que los ejemplares reintroducidos "prácticamente están en Navarra" y ha advertido de que, conforme se vayan reproduciendo, la población irá aumentando. Zabalza ha señalado especialmente la "continua preocupación" que supone saber de la presencia de osos en la zona, lo que "castiga bastante al ganadero".
Los ganaderos afirman, en un comunicado que han leído en la comparecencia, que si bien los últimos años han sido "relativamente tranquilos", la población de osos "va creciendo poco a poco y esto significa que van a necesitar mayor territorio" y se asentarán en zonas "cada vez más cercanas".
Los profesionales han asegurado que la presencia del oso "no es compatible con el manejo extensivo que hacemos de nuestros animales" y han afirmado que hay "dos alternativas" para el desarrollo de los pueblos del Pirineo. Por un lado, una actividad económica "orientada al turismo", donde "gran parte del año los pueblos están vacíos y donde prácticamente desaparece la ganadería extensiva"; o un Pirineo donde la actividad ganadera "sea importante, con personas que durante todo el año viven en los pueblos".
Han resaltado que "hemos sufrido una bestial pérdida de cabezas de ovino" en Navarra, "prácticamente" la mitad en los últimos 20 años. Las consecuencias, han remarcado, son "una masa vegetal en aumento, montes cada vez más cerrados y un deterioro paisajístico evidente". Y han subrayado en que la presencia de ganado "es fundamental para mantener el ecosistema que tenemos, para la prevención de incendios y para el equilibrio de los paisajes".
Han admitido que la situación del sector ganadero "no es consecuencia de la presencia del oso" pero han advertido de que en determinadas zonas "puede ser la gota que colma el vaso". "El Valle de Aezkoa especialmente es una zona con mucho ganado y mucha actividad humana. Si la situación se complica, el relevo generacional también va a ser dificultado. Aquellas personas que se planteen la idea de iniciar una nueva instalación se lo van a pensar dos veces por la presencia de un oso en su entorno de trabajo", han afirmado.
Por todo ello, han solicitado que "se revisen" las políticas de protección del oso, como la Directiva de Hábitats de la Unión Europeo y los planes de recuperación específicos de cada zona. Asimismo, han defendido que "hay que plantearse limitar la población de osos a una cantidad compatible con la ganadería extensiva y preservar zonas concretas sin la presencia" de este animal.