Joseba Eceolaza recoge en su nuevo libro testimonios inéditos sobre la proclamación de la II República en Navarra

Entre otros, incorpora el testimonio de la persona que proclamó en Pamplona la Segunda República, el médico pamplonés Serafín Húder

Joseba Eceolaza, en la presentación del libro 'Las voces de la República', junto a María Oset
Joseba Eceolaza, en la presentación del libro 'Las voces de la República', junto a María Oset - EUROPA PRESS
Europa Press Navarra
Publicado: martes, 10 marzo 2026 11:42

PAMPLONA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

El escritor y activista de la memoria Joseba Eceolaza propone en su nuevo libro, 'Las voces de la República', "reconstruir lo que pasó" en torno a la proclamación de la II República en Pamplona y en Navarra, incorporando testimonios inéditos de la época, y "contribuir a fijar un consenso moral sobre memoria y violencia".

Eceolaza, que ha presentado la obra este martes en Pamplona, junto a María Oset, de Ediciones Eunate, ha explicado que el libro pretende "reconstruir qué es lo que pasó el 14 de abril de 1931 en Navarra y en Pamplona en concreto, porque ahí creo que hay un caudal ético, hay un patrimonio moral que tenemos que recuperar".

En este sentido, ha indicado que el libro trata de poner en manifiesto que "la enorme violencia, la enorme represión franquista" del 18 de julio "ha tapado el 14 de abril del 31". "Sabemos mucho, y creo que hay que seguir indagando, investigando, qué es lo que pasó en la represión franquista, cuál fue esa magnitud, cuáles fueron los detalles del sufrimiento, cuáles fueron los detalles de ese asesinato, pero creo también que tenemos que reconstruir qué es lo que pasó el 14 de abril de 1931 en Navarra y en Pamplona en concreto", ha indicado.

En este sentido, el libro incorpora testimonios inéditos para tratar de "completar el conocimiento de ese día, de cómo fue la proclamación de la República". Entre otros, el libro recoge el testimonio de la persona que proclamó la Segunda República en Pamplona, el médico pamplonés Serafín Húder.

Porque "hasta ahora teníamos referencias cruzadas, conocíamos la hemeroteca de la época", "qué decían algunos periodistas" de esa época y algunos testimonios "muy superficiales, muy cortos", pero "nos faltaba algo fundamental, que aporta de forma novedosa este libro: qué es lo que cuenta quien proclamó la República".

"Hasta ahora las memorias de Serafín Húder habían estado ocultas durante muchísimos años detrás de una pared. La familia rescató de ese armario, de esa pared, esas memorias y me las cedieron", ha apuntado. Además, la familia de Galo Vierge le cedió a Eceolaza "unas memorias inéditas, no las que ya se publicaron, sino otras inéditas que tiene".

Otro de los aspectos destacados del libro, según el autor, es la inclusión de "una carta que, a mi juicio, tiene una dimensión histórica nacional, estatal, y es la carta que Alejandro Lerroux manda en febrero del año 31 a Serafín Húder, planteándole unas instrucciones de cómo proclamar la República".

"No conocíamos hasta ahora esa carta, que viene a resumir un lo que luego pasó, porque Alejandro Lerroux le dice a Serafín Húder que se pusiera en contacto con los grupos socialistas y republicanos, que la transición fuera tranquila, que hablaran con la delegación del gobierno, y eso es lo que hace Serafín Húder. Yo creo que esa carta a nivel histórico tiene mucha relevancia", ha remarcado.

Eceolaza también ha remarcado que "hay una singularidad en Pamplona: quien proclamó la Segunda República en 1931 es hijo de quien proclamó la Primera República". "Yo no he conocido ningún caso de ese tipo en toda España. Francisco Niceto Húder proclamó la Primera República, y su hijo, Serafín Húder, proclamó la Segunda República. Después, el 18 de julio, vino una enorme represión", ha remarcado.

Tras citar varios de los asesinatos cometidos en distintas localidades de Navarra, Eceolaza ha indicado que "eso no es una guerra, eso es otra cosa". Por lo tanto, cuando se pretende "transmitir que aquí hubo dos bandos igualmente mortíferos e igualmente responsables creo que nos tenemos que revelar frente a esas tesis de igualación de responsabilidades". "Porque aquí no hubo dos bandos igualmente mortíferos e igualmente responsables", ha apuntado. Según ha subrayado, quien plantea "que aquí hubo dos bandos igualmente mortíferos está planteando una memoria embrutecida, que hace poco por empatizar con el dolor concreto de las víctimas".

Por otro lado, ha remarcado que "la condición de víctima no se hereda, pero el dolor sí", y "nosotros tenemos que repararlo de alguna manera". "En España no hay una verdad jurídica sobre lo que sucedió. Por eso creo que iniciativas de este tipo, u otras que se hacen, ayudan a completar la verdad moral de lo que sucedió", ha manifestado.

A su juicio, "la memoria es sobre todo un acto moral", no es "un gesto de solidaridad hacia atrás". "Recordamos para prevenir, para que no vuelvan las ideas y los valores que hicieron posible la muerte". El "gran reto", ha dicho, es "saber si podemos partir de ideas y valores diferentes, pero llegar a las mismas conclusiones sobre la memoria y la violencia".

Ha continuado Eceolaza que "en España ha habido esta idea del asunto de los dos bandos" y que "se ha puesto en marcha un relato para neutralizar otro relato, como si la violencia se compensara con otra violencia". "Pero las víctimas no se compensan, las víctimas, en todo caso se suman", ha subrayado, tras criticar que "en Navarra se asesinó sin clemencia a más de 3.500 personas".

En este sentido, ha considerado que "tenemos que evitar la polarización de los afectos", el "asociar la solidaridad a la ideología de la víctima y no a la magnitud del daño". "Tenemos que terminar con las cegueras cruzadas. Parece que hablar de las víctimas de ETA es de derechas y hablar de las víctimas republicanas es de izquierdas. Yo creo que esas cegueras cruzadas, esa polarización de los afectos, es devastador a nivel moral, y si es interesante la memoria es por su valor universalizante", ha reivindicado.

EJEMPLOS DE LOS TESTIMONIOS RECOGIDOS

Uno de los testimonios inéditos que recoge el libro es del de Honorino Arteta, que iba a ser fusilado en el corral de Valcaldera, "pero le pegan mal el tiro y huye corriendo". "Tenemos suerte de tener una carta extensísima de cómo fue un fusilamiento como el de Valcaldera, porque en ese caso sí que tenemos a una víctima testigo que explica cómo se mataba en Navarra", ha remarcado.

En el libro, Eceolaza también defiende la tesis de que "la represión económica era una forma de violencia de género, porque el franquismo tuvo la originalidad de multar a aquellos hombres que previamente había asesinado", por lo que quienes pagaban esas multas eran "las mujeres que se quedaban vivas".

Así, la obra recoge la anécdota de Veremunda Olasagarre, mujer del dirigente socialista de Pamplona Juan Arrastia, a quien "le ponen una multa enorme". La mujer se va al exilio y cuando regresa "le están esperando para pagar la multa".

Según el autor, el testimonio más relevante del libro es el de Serafín Húder. "Él va al Ayuntamiento de Pamplona, se entrevista con el alcalde y con los concejales, con las autoridades de esa época, también va al gobierno civil, se entrevista con los mandos militares, y como buenos pamploneses, después de todo eso sacamos la música, sacamos la charanga y lo celebramos. Después de hacer esa celebración van en manifestación a la casa del pueblo. Todo eso lo sabemos porque Serafín Húder reconstruye todo lo que pasó", ha explicado.

Además, Húder "sobre todo destaca la enorme calma que hubo ese día". "Y es verdad, para haber sido una revolución, un cambio tan rupturista como pasar de una monarquía a una república, en Pamplona no hubo violencia, no hubo absolutamente nada. Lo único que sucedió es que se rompió la placa de una calle, pero nada más, no pasó absolutamente nada más", ha subrayado.

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