Presentación del manifiesto para exigir la paralización de las obras del TAV. - SUSTRAI ERAKUNTZA
PAMPLONA 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
Grupos anti TAV y en defensa del tren en Navarra han presentado este sábado en Pamplona un manifiesto, al que se han adherido 264 organismos y colectivos, que exige la "paralización inmediata" de las obras del TAV.
Entre las organizaciones políticas adheridas se encuentra EH Bildu y la coalición Contigo-Zurekin -formada por Podemos, IUN, Batzarre e Independientes-. También se han sumado los sindicatos ELA, LAB, Steilas, EHNE, CGT, CNT, Etxalde y ESK. A ellos se suman colectivos sociales de diferentes ámbitos, grupos musicales y deportivos.
Este manifiesto surge como respuesta a la creación de la Plataforma pro TAV en Navarra, "conformada por unos 40 organismos que representan a las elites empresariales de esta comunidad" y que "está actuando como un verdadero lobby de presión" para "acelerar la construcción de esta macro infraestructura". También ante la campaña de adhesiones de esta plataforma con la que "están intentando legitimar a nivel social la construcción del TAV".
El manifiesto expresa el rechazo de los colectivos firmantes al TAV y el compromiso de "luchar para que esta obra no avance en Navarra", porque "destroza irreversiblemente el territorio", "supone un despilfarro inaceptable de recursos públicos y un aumento de la deuda de las generaciones venideras" y porque "carece de ningún tipo de rentabilidad ni económica ni social". "Los gastos de su construcción no se recuperarán nunca y, además, en nuestro caso, su explotación también será deficitaria por el bajo número de pasajeras, lo que exigirá una continua financiación pública", afirman.
Igualmente, han criticado que "los recursos derrochados en el TAV no se invierten en mejorar sectores tan necesitados como la educación y sanidad públicas, en suprimir las situaciones de exclusión social tan alarmantes, en facilitar el acceso a la vivienda digna para toda la población, en combatir la pobreza energética y en reducir el precio de los alimentos básicos".
Asimismo, han afirmado que "en vez de favorecer la cohesión territorial, es un elemento más de concentración de la población en las ciudades y abandono de la vida rural". Han advertido de que "supone un despilfarro energético intolerable" y "no reducirá el tráfico de las carreteras". Han criticado que se "ha impuesto al pueblo sin ningún tipo de mecanismo participativo", "favorece los pelotazos especulativos en las inmediaciones de todas sus estaciones" y "responde exclusivamente a los intereses de las grandes constructoras, la banca y los partidos que lo impulsan".
Aseguran que el objetivo es la construcción de "un tren elitista para un porcentaje muy pequeño de la sociedad en detrimento del tren convencional, el empleado por las clases populares, que va siendo desmantelado de forma inexorable".
Los impulsores de este manifiesto han afirmado que "el mito del TAV, a día de hoy, se resquebraja", con un prestigio "por los suelos" tras "los continuos retrasos, accidentes e incidencias", con la conexión de alta velocidad con Europa "en entredicho" y, además, "se ha demostrado que no va a llevar mercancías de forma significativa".
Por todo ello, los colectivos y organizaciones firmantes de este manifiesto destacan que "todavía estamos a tiempo de pararlo" y han asegurado que "según datos de AIREF, en la CAV todavía falta el 50% de la inversión y en Navarra más del 90%".
Por todo ello, han exigido la "paralización total" de las obras del TAV, la apertura de un "debate participativo" en torno al modelo de transporte, la reducción del tráfico de mercancías, "fomentando la economía local para asegurar mayores cotas de soberanía alimentaria y energética"; y la "mejora de la actual red ferroviaria, recuperando el personal, las instalaciones y servicios desmantelados en los últimos años a consecuencia del desvío presupuestario para el TAV".