PAMPLONA 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Museo Oteiza de Alzuza ofrece desde hoy al público la oportunidad de visitar la muestra 'La ruptura del círculo. Medallas', un conjunto de piezas de referencias geométricas y figurativas en las que Jorge Oteiza ensayó la ruptura del círculo como escenario de experimentación. Estos relieves circulares, un total de 70 -la mayoría inéditas- fueron considerados por el propio artista como medallas y surgieron de la confluencia de varios propósitos.
Así, según explicó hoy durante la presentación de la muestra el director del Museo, Pedro Manterola, el artista de Orio realizó este conjunto entre 1987 y 1988, con motivo de la celebración del II Congreso Mundial Vasco, para el que representó el Árbol de Gernika, el Caballo de Guernica de Picasso o la cabeza de Lope de Agirre. Otra serie de medallas datan de su participación en el homenaje que realizó junto a otros artistas a Carlos III y la Ilustración, así de su participación en la conmemoración de la reapertura del Colegio de España en París.
Esta exposición, que se inaugura hoy y se mantendrá abierta hasta el próximo 19 de noviembre, "tiene un enorme interés, porque el material es realmente desconocido para los especialistas". Además de 70 medallas, se recoge documentación y dibujos del artista, una obra inédita casi en toda su extensión.
En este sentido, Manterola señaló que Jorge Oteiza realizó estas medallas por motivos económicos y de oportunidad, así como de deseo, "que disparan su presencia en la obra, tan significativa y atormentada".
"Jorge Oteiza es una figura que no puede cerrarse, se cierra y se abre, y se reabre constantemente", y esta exposición, precisó, "contribuye a ello". "Él quería ser un artista que no pudiera manejarse idológicamente, y es un personaje interminable, con tantas caras como se pueda imaginar", manifestó.
Pedro Manterola mostró también su satisfacción porque ha finalizado la reinstalación de las piezas llegadas desde Nueva York y el museo "está precioso". En su opinión, "algún día algún investigador tendrá que sumergirse en el museo".
Con motivo de la exposición, se ha editado el volumen 'Medallas de Oteiza. Memoria y revisión', escrito por el historiador, crítico y profesor de la Universidad del País Vasco, Xabier Sáenz de Gorbea, que constituye el número 3 de los 'Cuadernos del Museo Oteiza'.
Sáenz de Gorbea indicó durante la rueda de prensa que es "un acontecimiento" poner en valor la obra inédita de este autor, "de importancia histórico-artística fundamental".
Su obra, dijo, "no termina en el propósito experimental, sino que al hilo de proyectos y nuevos encargos desarrolla nuevos trabajos". En esta muestra se da a conocer al artista "contradictorio, que muestra la realidad distorsionada y la obsesión por el entorno cultural e ideológico vasco".
Jorge Oteiza "se revela en esta obra póstuma como alguien en quien seguir estudiando", precisó, para añadir que el artista se distingue por ser "un excelentísimo modelador". "Innova pieza a pieza bajo el mismo motivo", y con esta obra "se muestra la capacidad proteica del gran número de recursos que el artista experimenta".
El Oteiza "disparatado e improvisado abre mil posibilidades para el estudio", apuntó.
TRES ÁMBITOS
La exposición se articula en tres ámbitos diferentes. El primero, denominado 'Figuraciones', presenta las piezas realizadas con objeto de ser mostradas en el contexto del 2º Congreso Mundial Vasco y algunas de sus derivaciones. El grupo de Geometrías presenta los trabajos más experimentales de Oteiza, mientras que el ámbito de las Medallas Conmemorativas alberta el trabajo de Oteiza realizado para la reapertura del Colegio de España en París en 1987.
Éste último proyecto incluía la intervención de otros autores como Amador, Francisco López Hernández, Julio López Hernández, Remigio Mendiburu y Pablo Palazuelo, que se muestran también por primera vez en esta exposición.