PAMPLONA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El I Plan de Convivencia de Pamplona 2026-2030 'Elkar bizi/Convivir' propone 52 acciones para "mejorar la convivencia y la cohesión social desde la memoria y el respeto". Se trata del primer documento que orienta el trabajo del Ayuntamiento para "contribuir con sus acciones a mejorar las relaciones cotidianas, potenciar el diálogo entre personas y grupos, y fomentar el respeto, la empatía y el compromiso por el bien común".
Así lo ha señalado este viernes en una rueda de prensa el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, que ha comparecido junto a representantes de los grupos municipales Garbiñe Bueno (EH Bildu), Mikel Armendariz (Geroa Bai) y Txema Mauleón (Contigo-Zurekin).
Las 52 acciones del plan se llevarán a cabo "de forma gradual", para alcanzar 33 objetivos, a través de una programación anual estructurada en 12 líneas estratégicas agrupadas en 4 retos principales: Pamplona-Iruña ciudad de memoria, justicia y reparación; Vivir en Pamplona-Iruña con igualdad y respeto a nuestras diferencias; Compartir los barrios y el espacio público de Pamplona-Iruña; y Hacer comunidad en Pamplona-Iruña para que nadie se quede al margen.
Para 2027, el primer año de despliegue del plan, se cuenta con una dotación de 30.000 euros, que permitirán dar impulso al primer reto, que "reconoce la dignidad y el sufrimiento de las víctimas de ETA, de las víctimas de violencia por actos de motivación política, y de las víctimas de la represión franquista, con respecto a sus diferentes contextos históricos y marcos sociales y normativos".
Los otros tres retos, "transversales a distintas áreas municipales", no cuentan con una partida específica y se desarrollarán con recursos municipales propios. El liderazgo del plan corresponderá a Alcaldía, con el apoyo técnico de la Oficina Estratégica. El documento pasará al Pleno el 12 de noviembre.
En su intervención, Asiron ha afirmado que Pamplona "cuenta por primera vez con un marco común para abordar las políticas de convivencia, y eso es un hito en nuestra ciudad". "No ha sido un camino sencillo. Hemos tenido que superar obstáculos, acercar posiciones, escuchar sensibilidades diferentes y construir acuerdos en torno a una cuestión que durante mucho tiempo no ha sido fácil abordar desde una perspectiva compartida", ha indicado.
Según ha explicado, el plan "es fruto de un proceso de diagnóstico, escucha y participación" en el que han intervenido 28 entidades y asociaciones, junto a personal municipal, representantes institucionales, grupos políticos y ciudadanía a título personal. Se han recogido y analizado 366 aportaciones. Ha añadido Asiron que el Ayuntamiento "lleva años trabajando en este ámbito desde las diferentes áreas municipales y a través de planes". "Lo que hacemos ahora es dar un paso más, dotarnos de un marco común, de un plan de planes que permita coordinar esfuerzos y dar coherencia a las políticas municipales", ha apuntado.
Por su parte, Garbiñe Bueno ha señalado que esta es "una buena noticia para Pamplona". "Desde EH Bildu lo valoramos muy positivamente, porque aborda los problemas y las necesidades de convivencia de la Pamplona del 2026. Una ciudad diversa, con realidades diferentes", ha indicado, tras señalar que "no hace falta coincidir en todo para asumir responsabilidades compartidas".
Mikel Armendariz ha señalado que "el terrorismo de ETA fue una violencia injustificable que causó un enorme sufrimiento y dejó profundas heridas en nuestra sociedad". "No podemos construir una memoria democrática que ignore a sus víctimas ni que relativice lo ocurrido. Pero nuestra mirada crítica debe alcanzar también la violencia de motivación política, la vulneración de derechos humanos y todas aquellas actuaciones que han generado sufrimiento y fracturas sociales", ha dicho, tras añadir que "no se trata de establecer jerarquías de víctimas".
Txema Mauleón ha considerado que es "un plan que mira al pasado, aborda los desafíos del presente y con ello trabaja el futuro de la sociedad de Iruña" y, "en parte, de toda Navarra". En este sentido, ha invitado a la ciudadanía y a "los grupos de la derecha, que no han querido sentarse siquiera a dialogar, a que lean el plan sin prejuicios y sin ideas preconcebidas", porque se aborda "de una manera muy honesta, muy clara y con una vocación absolutamente constructiva en cuanto a cimentar unas bases mejores todavía para la convivencia".
DETALLES DEL PLAN
El primer reto, 'Pamplona-Iruña, ciudad de memoria, justicía y reparación', "se basa en los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición". Busca "prevenir la polarización social mediante el fortalecimiento del diálogo, el respeto y la gestión democrática de las diferencias". Las acciones en que se concretan estos objetivos incluyen, entre otras, la creación de una agenda anual de actos municipales de reconocimiento y la organización de actividades en bibliotecas, Red Civivox y Casa de la Juventud.
En clave educativa, se plantean dos unidades didácticas, una sobre memoria histórica y otra sobre memoria reciente. Otra acción es la incorporación al Archivo de Memoria Inmaterial, en colaboración con Gobierno de Navarra y la UPNA, de testimonios de víctimas de ETA, de victimas de violencia de motivación palítica y de víctimas de la represión franquista. También se plantea un ciclo intergeneracional de lectura y conversación, y formaciones sobre bulos, entre otras cuestiones.
El segundo reto, 'Vivir en Pamplona-Iruña con igualdad y respeto a nuestras diferencias', busca "favorecer la convivencia desde el respeto a la pluralidad, impulsar nuevas estrategias de acogida, impulsar espacios de encuentro y de diálogo, promover la igualdad de hombres y de mujeres, y la diversidad lingüistica", entre otros. Las acciones incluyen la creación de un buzón ciudadano de denuncia social de expresiones de discriminación.
Se plantean acciones en el marco del desarrollo del IV Plan de Igualdad y el Plan LGTBI, además de dar difusión anual al Observatorio municipal contra la LGTBIfobia e implementar acciones de sensibilización ciudadana. Para "favorecer la convivencia en torno al euskera", el futuro Plan de Normalización Lingüística incorporará "espacios de escucha y encuentro entre personas de diferentes trayectorias y sensibilidades".
El tercer reto se centra en 'Compartir los barrios y el espacio público de Pamplona-Iruña'. Entre los objetivos se mencionan la prevención y gestión de conflictos comunitarios, el fomento del diálogo y la resolución colaborativa de los conflictos cotidianos, garantizar espacios públicos "seguros, accesibles e inclusivos", y promover un uso "equilibrado" del espacio público, "conciliando el ocio, la actividad económica y el derecho al descanso".
Para ello, se impulsan modelos de ocio que "promuevan el respeto, la inclusión, la corresponsabilidad y la convivencia durante las fiestas y otros eventos". En este ámbito, se seleccionarán dos o tres conflictos sobre ruido, ocio, limpieza o uso del espacio, y se establecerán actuaciones tras "escuchar las situaciones y demandas de las personas implicadas".
El cuarto reto apuesta por 'Hacer comunidad en Pamplona-Iruña para que nadie quede al margen'. El objetivo es prevenir situaciones de pobreza, vulnerabilidad y exclusión social, y favorecer la igualdad de oportunidades y el acceso equitativo a los recursos, servicios y espacios de participación.
Asimismo, se refuerza el tejido asociativo y las redes comunitarias, y se favorece la creación de espacios de encuentro y relación entre personas de diferentes edades, orígenes y realidades sociales. Algunas acciones son facilitar iniciativas voluntarias que conecten asociaciones, grupos vecinales y personas de distintas edades y procedencias. También se crearán itinerarios de bienvenida de barrio que conecten a personas recién llegadas o "con menor vinculación" con recursos, asociaciones y personas.