Archivo - De izq. A dcha.: Rosa Murillo Pérez, Iñigo Ruiz de Escudero Fuentemilla y Gemma Cárcamo Ochoa, en uno de los laboratorios del Instituto IMAB. - DANIEL FERNANDEZ PEREZ - UPNA - Archivo
PAMPLONA 9 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha participado en un proyecto internacional que ha generado nuevos conocimientos y herramientas para mejorar la gestión de la polilla del boj (Cydalima perspectalis), una plaga invasora que afecta a setos ornamentales, viveros y masas naturales de boj (Buxus spp.). La iniciativa, desarrollada entre 2023 y 2026 en el marco de Euphresco (una red internacional que coordina proyectos de investigación en sanidad vegetal), ha reunido a diecisiete instituciones de nueve países y ha permitido avanzar en la detección temprana en Europa y Norteamérica, el seguimiento de la especie, el estudio de sus enemigos naturales y la evaluación de tratamientos biológicos y químicos.
El proyecto, denominado BTM-IPM / 'Potential for using IPM tools to control or eradicate box tree moth incursión (Potencial de las herramientas de gestión integrada de plagas para controlar o erradicar la introducción de la polilla del boj)', se ha centrado en el desarrollo de herramientas para la gestión integrada de la plaga, un enfoque que combina distintas medidas de vigilancia y control para reducir el impacto de una especie dañina.
En este caso, el trabajo ha estado orientado a proteger el boj en jardines, viveros y espacios naturales, así como a apoyar actuaciones de contención en zonas donde la plaga se ha introducido recientemente, explican desde la UPNA.
La polilla del boj es un insecto originario del este de Asia. Fue detectada por primera vez en Europa en 2006 y, desde entonces, se ha extendido por numerosos países. Sus orugas se alimentan de las hojas del boj y pueden provocar defoliaciones severas, es decir, la pérdida de gran parte del follaje de la planta e, incluso, dañar la corteza si la infestación es muy severa. En Europa, este daño afecta tanto a ejemplares utilizados en jardinería como a formaciones naturales de Buxus sempervirens.
"Dado el amplio uso del boj en jardinería y su relevancia en ecosistemas forestales europeos, la gestión eficaz de esta especie invasora constituye un reto prioritario en sanidad vegetal", apunta Rosa Murillo Pérez, investigadora del Instituto de Investigación Multidisciplinar en Biología Aplicada (IMAB) de la UPNA. En Norteamérica, la plaga fue identificada en Toronto (Canadá) en 2018 y, posteriormente, en el estado de Nueva York (Estados Unidos) en 2021.
PARTICIPACIÓN DE LA UPNA
El equipo de la UPNA ha estado integrado, además de por Rosa Murillo, por Iñigo Ruiz de Escudero Fuentemilla, investigador del Instituto IMAB. En el proyecto, también han participado estudiantes de los grados en Biotecnología y en Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural y del Máster en Ingeniería Agronómica, como Gemma Cárcamo Ochoa. Sus trabajos se han centrado en el estudio de los enemigos naturales y patógenos de la plaga y en la evaluación de productos autorizados y nuevos para su control.
Las prospecciones realizadas en bojedales navarros han permitido valorar si especies de enemigos naturales y patógenos autóctonos pueden contribuir a reducir la plaga de la polilla del boj. En concreto, el proyecto ha identificado y obtenido varios aislados de patógenos con alto potencial para su desarrollo como opciones biológicas contra la polilla del boj, como los de la bacteria Bacillus thuringiensis (conocida como Bt) y los baculovirus (virus que infectan a las orugas).
En particular, se ha observado que estos virus son "altamente patogénicos para las orugas y se mantienen de forma persistente, pues se transmiten de una generación a la siguiente de las poblaciones del insecto y producen infecciones letales a las orugas cuando se reactivan", según la investigadora Rosa Murillo. "Además, estos patógenos son inocuos para las personas y su utilización en tratamientos en el marco de ambientes forestales y jardines es recomendable, al tratarse de ámbitos de un alto valor ecológico en los que existe un alto riesgo de exposición a la población", añade Iñigo Ruiz de Escudero.
Por otro lado, se han aislado unas 100 cepas de la bacteria B. thuringiensis, procedentes de muestras de bojedales de Navarra. Estas cepas se han caracterizado a nivel biológico, molecular y bioquímico y algunas de ellas tienen "un gran potencial en su uso para el control de la plaga", a juicio del equipo investigador.
RESULTADOS DEL PROYECTO
El consorcio ha trabajado también en la mejora de trampas, feromonas y atrayentes para detectar y seguir la evolución de la plaga. Estas herramientas permiten conocer su presencia en una zona y decidir con mayor precisión cuándo conviene intervenir. Asimismo, se ha obtenido nueva información sobre el ciclo de vida y el comportamiento reproductivo de Cydalima perspectalis, así como su capacidad para extenderse por el territorio, datos todos ellos necesarios para ajustar las estrategias de vigilancia y control.
A lo largo del proyecto, se han registrado 85 resultados de investigación, transferencia y apoyo a la regulación fitosanitaria, entre artículos científicos, informes técnicos, presentaciones y materiales de divulgación. Además, están previstas nuevas publicaciones tras el cierre de la iniciativa, incluida una revisión sobre la situación global de la polilla del boj y las herramientas disponibles para su manejo.
Los resultados obtenidos ofrecen apoyo técnico para administraciones, viveros y otros agentes implicados en la protección del boj en jardines y masas naturales.