Bomberos han acudido a trabajar en la extinción de los incendios de León. - BOMBEROS DE NAVARRA
PAMPLONA 21 Ago. (EUROPA PRESS) -
Efectivos de Bomberos de Navarra desplazados a ayudar en las labores de extinción de los incendios en León han explicado este jueves que al llegar al lugar lo primero que les sorprendió fue la extensión de los frentes de llama y "el entorno tan agreste y la continuidad vegetal tan brutal".
Luis Migueliz, suboficial del Área Forestal del Servicio de Bomberos de Navarra, ha detallado que ha acudido a León un contingente de 24 personas, de los que dos son suboficiales, 4 son cabos, con "idea de tener turno de mañana y de noche, de doce horas", y "encarar cada turno con un suboficial y dos cabos". Se trata del equivalente a dos brigadas con dos vehículos forestales.
Miguéliz ha explicado la primera labor que se les encomendó fue proteger núcleos urbanos y "nos situamos en previsión de un impacto inminente del fuego, si bien tras ver la evolución del fuego fuimos ajustando posibles tiempos de llegada del frente, fuimos ampliando ideas de maniobra y planes de contingencia". "Ayer finalmente, ejecutamos una quema bastante delicada, en la que salvamos la llegada del frente hacia el siguiente valle", ha indicado.
El suboficial ha señalado que "los dispositivos que estaban ya en el lugar estaban acusando mucha fatiga de un montón de jornadas con incendios muy potentes". "La gente local nos recibió muy contenta, nos ayudaron con todo, con logística, y nos hemos sentido muy bien acogidos", ha apuntado.
No obstante, ha indicado que "una de las mayores dificultades que nos hemos encontrado ha sido la falta de cobertura, tanto de telefonía como de radio, que para nosotros es fundamental por el tema de seguridad". "Lo teníamos que solventar teniéndonos a la vista, usando el walkie talkie, no podíamos separarnos porque perdíamos enseguida cobertura entre nosotros", ha explicado.
Además, ha destacado como otra dificultad que "no se cumplía la meteorología y en el lugar había unos vientos topográficos muy potentes, muy cambiantes, de comportamientos erráticos; la vegetación respondía a las llamas con un comportamiento muy agresivo casi explosivo, lo que hacía que todas las maniobras con fuego técnico fuesen muy difíciles y la extinción fuese, además de difícil, con riesgo".