MADRID 13 Nov. (OTR/PRESS) -
Nada más conocerse la sentencia contra el etarra de Juan Chaos el entorno de Zapatero empezó a hacer correr la voz de que aunque 'el proceso' iba a experimentar previsiblemente una escalada de tensión, creían que no había por qué temer por su continuidad porque no esperaban que ETA se estuviera planteando romper el alto el fuego en solidaridad con De Juana. Es posible que sea así. Presos o (todavía) por detener, los sicarios de ETA siempre han sido simples peones del gran juego de la banda. Ahora bien, después de que el viernes en Bilbao los 'borrokas' intentaran quemar vivo a un policía municipal, ¿me puede alguien decir de qué 'alto el fuego' estamos hablando? Aunque, como dice el Gobierno, a ETA no le interese romper, ¿nos interesa a los demás seguir?
La respuesta solo puede ser, en mi opinión, que ¡claro que nos interesa seguir! Cuanto más tiempo pase sin que ETA vuelva a matar, mejor, ¿no?. La única alternativa a que siga el llamado 'proceso de paz' es que ETA vuelva a matar. Pero, pongámonos una bolsa de hielo en la cabeza, paremos un momento esta noria de locos en que estamos subidos. Por boca de la vicepresidenta de la Vega -una vez más, por cierto, esta vez porque el presidente Rodríguez Zapatero estaba de 'turismo' con su señora en Estambul- , el Gobierno ha vuelto a advertir a ETA que ni acepta ni admite "chantajes". Pero, seguir pedaleando en solitario por temor a que si dejamos de hacerlo ETA podría volver a matar creo que es un lujo que no nos podemos permitir
Las expresiones de violencia etarra no solo no han cesado sino que van a más. Lo mismo que las bravatas de Batasuna. Ni la una ni la otra se han movido un milímetro de su posición, ninguna de las dos cumple una sola de las condiciones que el Parlamento le puso a Zapatero para iniciar conversaciones con ETA. Pero, pongámonos en su lugar: ¿por qué iban a hacerlo? Ya se mueve el Gobierno por ambas, ¿no? ETA ni siquiera ha cumplido lo que prometió Otegi hace dos años en su famoso mitin de Anoeta, dejar la política a los políticos. Y Batasuna no ha condenado ni la salvajada contra el policía municipal del viernes pasado. Pero a la famosa 'mesa política' que en teoría no se iba ni a mentar hasta que ETA acreditase su voluntad inequívoca de dejar para siempre las armas solo le falta elegir fecha para hacerse 'la foto'. Y todo el arco político da por hecho que Batasuna estará en esa foto (y 'legalizada' para las elecciones de mayo) como 'portavoz' de ETA. Mientras ETA no cumpla su parte del trato no se puede hablar de negociación, eso es un chantaje. Y, sí, firmeza y legalidad es la única forma de ponerle fin.
Consuelo Sánchez-Vicente