Actualizado 23/01/2007 19:39

Crónica 11-M.- La Audiencia Nacional cita a declarar a tres etarras como testigos en el juicio del 11-M

- Acepta la realización de nuevas pruebas sobre los explosivos utilizados en los atentados

MADRID, 23 Ene. (OTR/PRESS) -

El histórico de ETA Henri Parot y los etarras Irkus Badillo y Gorka Vidal, detenidos el 29 de febrero de 2004 cuando conducían a Madrid la 'caravana de la muerte' serán tres de los cerca de 600 testigos que comparecerán ante el tribunal en el juicio que se abrirá el próximo 15 de febrero en torno a los atentados del 11-M. Así lo decidió hoy la Sala Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que también aceptó la realización de nuevas pruebas periciales sobre los explosivos utilizados en los atentados.

Los tres etarras comparecerán como testigos a petición de la defensa de uno de los presuntos autores materiales de la masacre, Jamal Zougam, aunque si el abogado Andrea Chalaris renuncia a su testimonio, el resto de partes no podrá interrogarlos. La Sala justifica su decisión en que de haberse denegado esta prueba solicitada por el letrado de Zougam se estaría causando "grave indefensión a esta parte de los acusados".

Así, el histórico de ETA Henri Parot declarara por el presunto hallazgo de una nota con su nombre en la celda del yihadista Abdelkrim Bensmail, detenido en la 'operación Nova'. En cuanto a los detenidos a finales de febrero de 2004 en Cuenca cuando conducían hacia Madrid una furgoneta cargada con 536 kilos de explosivo, conocida como 'la caravana de la muerte', comparecerán como testigos por su presunta relación con 'El Chino', fallecido en Leganés.

Serán sólo tres de los entre 570 y 680 testigos que desfilarán ante el tribunal a partir del 15 de febrero, cuando comience el juicio por los atentados del 11-M. Entre los testigos inadmitidos por la Audiencia Nacional se encuentran el ex presidente José María Aznar y sus responsables de Interior y Seguridad el día de la masacre, Angel Acebes e Ignacio Astarloa, respectivamente, así como el juez Baltasar Garzón y responsables de la Ertzaintza y el CNI, puesto que su testimonio se considera irrelevante.

Finalmente, como había solicitado la acusación ejercida en nombre de la Asociación de Ayuda a los Afectados por el 11-M, no se incorporará al proceso las investigaciones en torno al caso del ácido bórico o sobre las detenciones de la 'caravana de la muerte', ni diversas informaciones periodísticas. Sin embargo, la Sala admitió la comparecencia de casi toda la cúpula policial en el momento de los atentados.

NUEVA PRUEBA DE EXPLOSIVOS

Además, la Audiencia Nacional decidió aceptar la realización de nuevas pruebas periciales sobre los restos de explosivos hallados en distintos focos de las explosiones, a petición también de la defensa de Zougam, de la Asociación de Ayuda al 11-M, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la misma acusación particular de un grupo de particulares afectados que solicitó la comparecencia de siete etarras, finalmente rechazada por la Sala.

El tribunal asegura que, con esta decisión, busca conciliar las diferentes pretensiones y por "la necesidad de despejar todas las dudas" de parte de las acusaciones respecto al tipo de explosivo empleado. No obstante, para este análisis, la Sala exige toda una serie de condiciones: se realizará en los laboratorios de la Policía Científica por parte de dos agentes de la Policía Nacional, dos guardias civiles, y un perito por cada una de las partes proponentes de la prueba, a los que se añadirán otro más por el resto de las acusaciones y otro por las defensas personadas.

Además de que todos los expertos deberán presentar sus credenciales ante la Sala antes del próximo lunes, la prueba pericial deberá ser grabada en audio y vídeo "por, al menos, dos cámaras que se usarán sucesivamente" y que después serán precintadas en presencia del secretario judicial. Los peritos deberán presentar un borrador de informe -aunque no exista unanimidad sobre el mismo- antes de las 15 horas del próximo 13 de febrero.

Todo lo anterior en caso de que existan aún restos que puedan ser sometidos a análisis. Así, en principio, se librará oficio a la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil para que, en un plazo de un día, comunique al tribunal las muestras-testigo que tengan reservadas y los vestigios de explosivos recogidos en todos y cada uno de los focos de explosiones y la Renault Kangoo presuntamente utilizada para su traslado. Si no existieran restos, deberá emitirse un informe antes del próximo 10 de febrero en el que se explique la razón por la que no existen muestras, por qué no se recogieron o consumieron o no se realizó pericia sobre ellas.

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