MADRID 16 Sep. (OTR/PRESS) -
Diagnosticada la crisis económica- Bruselas dice que España entra en recesión-, parecería llegado el momento de aparcar las diferencias políticas y arrimar el hombro. Cuanto el PP tenía que decir ya ha lo ha dicho. Otro tanto el resto de las fuerzas políticas.
Mariano Rajoy le ha recordado al presidente del Gobierno el engañoso triunfalismo con el que durante la campaña electoral describió la situación económica. Es verdad que Rodríguez Zapatero sigue instalado en una visión optimista que se compadece mal con los datos del paro, el colapso del sector de la construcción ,la apurada situación de la industria del automóvil o la angustia de quienes tienen que hacer frente al pago de una hipoteca... pero ha empezado a reconocer que las cosas no van bien. Y el ministro de Economía, también. Es un primer paso dado en la la buena dirección.
Creo, pues, que ya no es tiempo de nuevos reproches. Ahora, como están haciendo en Alemania, lo más inteligente sería buscar, entre todos, soluciones a la crisis. El PP habla de bajar impuestos a las empresas para evitar cierres y despidos; el PSOE mira más hacia las obras públicas como forma de mantener a las grandes empresas ocupadas y con trabajadores en el tajo.
¿No sería posible conciliar uno y otro punto de vista? Las pequeñas y medianas empresas están siendo las más afectadas por la crisis. ¿No podría el Gobierno revisar los impuestos que las afectan? ¿Y, por qué no, los que gravitan sobre los autónomos que son los sufridos empresarios de sÍ mismos? ¿Qué es mejor: un trabajador que conserva su empleo y paga impuestos o uno que lo pierde y se apunta a cobrar el paro? Cuando un país entra en recesión, tengo para mi que lo patriótico es arrimar el hombro. Todos. Las elecciones generales quedan lejos.¡Olvídense,pues, señores políticos de ellas, y, ¡pónganse a trabajar para ver sí salimos pronto del túnel¡
Fermín Bocos.