MADRID 10 Mar. (OTR/PRESS) -
Zapatero empezó la noche arrasando, pero, a medida que avanzaba el recuento, la distancia con el Partido Popular se le fue achicando. Lo cual no obsta para afirmar que Zapatero y el Partido Socialista obtuvieron un éxito importante en estas elecciones del 9 de marzo, pero no puede asegurarse tajantemente que Mariano Rajoy y su PP hayan cosechado un estrepitoso fracaso: los dos grandes han mejorado sus resultados con respecto a 2004, lo que resulta sintomático. Los nacionalistas bajan, Izquierda Unida baja, Esquerra republicana de Catalunya, sobre todo, baja.
Ahora cada cual tendrá que sacar los resultados pertinentes. Parece claro que los electores no quieren pactos con los nacionalistas, no pactos significativos al menos, y que tampoco bendicen precisamente un 'frente de izquierda' del PSOE con IU. ¿Habrá entendido Zapatero el mensaje, es decir, que los electores no quieren que gobierne como hasta ahora,? ¿Habrán entendido en el PP que la táctica bifronte. a veces moderada, a veces extremada, no facilita que ganen unas elecciones? ¿Habrán captado los partidos nacionalistas la sutil indicación de que más vale que se dediquen a su negociado desde otro prisma, habrán meditado en que no han acertado en los pasados cuatro años?
Cada elección está llena de guiños a la clase política. En 2004, pienso que nadie los percibió. ¿Y ahora? La solución, en las próximas horas.
Fernando Jáuregui