Actualizado 25/06/2008 02:00

Francisco Muro de Iscar.- La "extrema agresión" de la Iglesia

MADRID 25 Jun. (OTR/PRESS) -

No sé si abrasado por los tizones de las hogueras de la noche de San Juan, contagiado por los rayos y truenos que incendiaron la madrugada de algunas ciudades españolas, o, simplemente, porque es su estado habitual, el diputado socialista y secretario de Libertades Públicas, Álvaro Cuesta, al anunciar lo que se va a debatir en el próximo Congreso del PSOE, se lanzó, incontinente e incontenido, contra el peor de los males de este siglo y, tal vez, de la historia de la humanidad: la Iglesia católica, los obispos, los curas y, muy especialmente, Rouco Varela, cabeza de los "ultras del Episcopado".

Justo cuando se ha producido el encuentro entre el número dos del Vaticano, cardenal Bertone, y Zapatero en la cumbre de la FAO en Roma y cuando la vicepresidenta del Gobierno mantiene hilo directo con el cardenal Cañizares, sale Cuesta a decir que ya está bien de la "extrema agresión de la Iglesia al Gobierno legítimo de España", que el 0,7 del IRPF no es para las obras sociales de la Iglesia sino para "salarios de la Conferencia Episcopal" y que "la caridad y la obra social no están en la agenda de Rouco Varela".

El secretario de Libertades Públicas del PSOE, entre las cuales no se encuentra, desde luego, la libertad de la Iglesia Católica, habla de "ofensiva confesional", de "arrinconamiento de los poderes públicos" y de no sé cuántos disparates más. Incluso dice que el modelo de cooperación del Estado con la Iglesia Católica -aprobado por cierto por el Gobierno socialista- es "incorrecto y retrotrae a la vieja retribución de culto y clero preconstitucional".

Estuve a punto de llamar al PSOE para preguntar si era un sofocón o algo más serio, si le podía pasar algo que afectaba a su estabilidad emocional.... pero desistí. ¿Que hay detrás de estos brotes coléricos y desmesurados de un diputado veterano y con responsabilidades importantes en el PSOE? Con todos los problemas que tenemos en España, el extremo afán laicista que profesan algunos diputados y militantes socialistas, no todos, afortunadamente, ¿es más urgente, más importante que los problemas de la crisis económica, del paro, de la inmigración, de la inestabilidad laboral, de la vivienda...?

¿Se puede ir por el mundo con argumentos tan viejos, tan caducos, tan trasnochados, tan carentes de sentido? Si el PSOE quiere apostar más por la laicidad, eliminar las raíces cristianas que han construido Europa y España, puede decirlo e intentarlo. Si quiere denunciar los acuerdos con la Santa Sede, no tiene más que enviar una comunicación a Roma. Si quiere ampliar la ley del aborto, regular la eutanasia o lo que sea, tiene mayoría parlamentaria suficiente para intentarlo. Pero debe hacer algo más previamente: elevar el nivel del debate, pensar si existe demanda social en ese sentido y si esos son los problemas urgentes por los que esta sociedad está preocupada. Que mire sus encuestas y que pregunte en sus propias filas. Si es el moderado Cuesta quien se ocupa de las "libertades públicas", apaga y vámonos.

Francisco Muro de Iscar.

francisco.muro@planalfa.es

Contenido patrocinado

Foto del autor

Antonio Casado

El tiempo corre contra Feijóo

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Pero ¿cuántos ministros deben cesar? ¿Todos? ¿Ninguno?

Foto del autor

Charo Zarzalejos

El burka al margen de Vox

Foto del autor

Fermín Bocos

El desconcierto de las izquierdas