Actualizado 13/07/2008 02:00

José Cavero.- San Gil, entre el olvido y la reivindicación

MADRID 13 Jul. (OTR/PRESS) -

Ha resultado visible en las comparecencias y discursos de los dirigentes políticos del PP, durante su Congreso vasco, que existe una distinta valoración de María San Gil, la que fuera secretaria de Gregorio Ordóñez y que llegó a suceder al líder asesinado por ETA, y que con su abandono de la ponencia política del Congreso de Valencia y con su marcha de la dirección del PP vasco, llegó a originar una situación traumática para algunos militantes.

Desde el episodio valenciano, en cuyos primeros discursos era imprescindible y obligatorio rememorar y ensalzar su figura, la dirección del PP de Génova viene esforzándose por empezar a olvidar a María, y la mayor parte de sus dirigentes ya prefieren no recordar su figura y pasar página... Es el caso apreciable de Rajoy, que no sólo la obvió en su discurso final de Valencia, sino que realizó un viaje a Euskadi sin mencionar su nombre.

La secretaria general, Dolores de Cospedal, apenas agradeció el trabajo de San Gil, al enumerar los nombres de los cuatro presidentes que ha tenido el PP vasco, Ordóñez, Iturgáiz, San Gil y ahora Basagoiti, "todos referentes morales y políticos", según dijo. A Cospedal, como señala la crónica de ABC, se le olvidó mencionar a Mayor Oreja... Pero la propia Cospedal fue la primera en comprobar la frialdad hostil de algunos de sus correligionarios.

En los discursos del Congreso del PP vasco, el tercero "con discordias internas" de los que viene celebrando el PP tras su Congreso valenciano -también con discordias interiores-, también se ha hecho apreciable esa distinción entre quienes han recordado o han olvidado a María San Gil. Carlos Iturgáiz, con toda probabilidad, resultó el más ardiente defensor de la ausente, al afirmar que el "objetivo interno" del Partido Popular vasco debe ser "hacer lo posible" para que María San Gil "vuelva a brillar al frente de este partido". "María San Gil es el diamante más preciado del Partido Popular, no sólo del País Vasco, sino de España, y por ello también necesitamos a María", proclamó en su intervención ante el plenario. Iturgaiz, considerado como próximo a Mayor Oreja y a San Gil. El europarlamentario consideró estar convencido de que en el PP caben todos "y no sobra nadie" y que no se puede "tirar al mar o a la basura" los "diamantes" que para esta formación son sus militantes, cargos públicos y dirigentes. El eurodiputado dijo también que "acepta" que "algunos" en su partido no hayan entendido la decisión de San Gil de renunciar a la presidencia del PP vasco y a suscribir la ponencia política del PP nacional...

El diario El País ha calificado de "discurso tremendista" el de su ex presidente Iturgáiz, y relató que "la oposición interna al nuevo presidente, Antonio Baragoiti, ocupó el fondo sur de la sala de sesiones y jaleó cualquier mención a San Gil, con fuertes aplausos cuando se mencionaba el nombre de la ausente. También Carmelo Barrio tributó su homenaje a María, "lo mejor que hemos tenido en nuestro partido, y con quien comparto todas y cada una de las decisiones que ha tomado".

También estuvo alineada con San Gil Santiago Abascal, quien defendió las tesis de María, quien opina que los partidos nacionalistas vascos han venido obstruyendo la derrota de ETA. Ciertamente, las dos ausencias, de San Gil y de Mayor Oreja, han marcado de manera importante el Congreso del PP vasco. Se coincide en apreciar que precisamente tales ausencias han tratado de evitar la confrontación con el nuevo equipo que encabeza Basagoiti y su segundo Iñaki Oyarzábal, a quienes se reprocha el haberse plegado a la estrategia dictada desde Madrid.

A Oyarzábal se le culpa, según cuenta La Razón, de ser uno de los más destacados críticos de María San Gil y defensor de un cambio radical en el PP vasco. Su enmienda sirvió, en el Congreso valenciano, para eliminar las alusiones más críticas de San Gil al PNV. Ha relatado el cronista de El Mundo que Basagoiti estuvo a punto de arrojar la toalla y renunciar a su propósito de unir al partido, al lograr finalmente lo que llegó a parecer imposible: integrar en la nueva Ejecutiva a algunos destacados críticos, entre ellos Carmelo Barrio o Santiago Abascal, ambos partidarios de María San Gil y opuestos a los cambios de estrategia que promueve Rajoy.

Otra severa crítica con lo que ha sucedido en este Congreso es Regina Otaola, alcaldesa de Lizartza y portavoz en las Juntas guipuzcoanas, que de antemano calificó este Congreso como el de la división y la ruptura, y que no quiso dar su apoyo a Basagoiti, particularmente por la presencia en su lista de Oyarzábal. Resumiendo: el PP vasco ya recuperado puede que empiece a olvidar a San Gil, pero asume sus teorías, y consiguientemente, recupera la crítica expresa al PP por obstruccionista en la lucha contra ETA, como señala ABC.

Los congresistas reunidos en Bilbao han rectificado las correcciones que se hicieron en Valencia a los términos anti PNV que había incorporado San Gil a la ponencia política, como homenaje a la ausente de los dos congresos, el nacional y el local.

Ahora está por ver la convivencia de Basagoiti con los dos sectores enfrentados en su propia dirección del PP vasco: los pro San Gil, como Barrio y Abascal, y los que prefieren mirar hacia delante, como el propio Basagoiti y Oyarzábal. Y está por ver dónde se produce la siguiente rebelión contra Génova-Rajoy...

José Cavero.

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