MADRID 17 Jun. (OTR/PRESS) -
Este verano los ciudadanos vamos a asistir como espectadores a dos congresos, al del PSOE y al del PP,y van a resultar diferentes en todo, y no solo por cuestiones ideológicas. Y es que a Zapatero lo que de verdad le va bien es el PSOE, porque mientras los camioneros llegaban a Madrid a extender sus protestas, y los ciudadanos seguimos ejercitándonos en apretarnos el cinturon en vista de que la crisis ha llamado con fuerza a la puerta, y los ministros parecen no terminar de ser ministros y los que se han puesto a ejercer de tal mejor estarían calladitos, bueno pues en medio de todo esto, lo único de lo que el presidente puede estar seguro es de su partido.
El PSOE va a celebrar congreso a primeros de julio, y al contrario de lo que sucede en el PP donde hay desatada una guerra fraticida, entre los socialistas todo son mieles. Y el mérito de que el PSOE parezca una balsa de aceite no es otro que de José Blanco,su secretario de Organización. Verán, a Blanco le atacan desde los bancos de la derecha porque saben que es un político eficaz, que es el artífice no solo de la "paz" socialista, sino también su mano se ha dejado notar en algunos asuntos de transcendencia.
Blanco ha sido un ministro sin ministerio, el apagafuegos de unos cuantos problemas, el que en ocasiones ha tenido que hacer con discrección y tiento lo que no han sabido hacer algunos ministros. Lo bueno de José Blanco es que no es de los que buscan medallas ni tampoco hacer sombra al jefe, por eso cuenta con la estima de Zapatero. Pero a lo que vamos, el PSOE se prepara para celebrar un congreso del que no se espera nada, o sea un congreso a la búlgara, porque el personal anda encantado con haber tocado poder otra vez ésta legislatura, e incluso los que criticaban en voz baja a Zapatero ahora callan, rendidos, sabiendo que una voz discordante no se comprendería. Ya digo que en el PP las cosas son de otra manera, y ya le hubiera gustado a Mariano Rajoy tener un José Blanco a su lado. El caso es que el líder del PP se defiende con uñas y dientes como puede de los ataques que le lanzan los suyos,a la espera de sucederle. Mientras Zapatero se sabe indiscutido, otra cosa es que sea querido por los suyos, Rajoy se sabe cuestionado y además algunos de sus compañeros no disimulan que van a por él en cuanto se descuide. En el PP ahora mismo todo es conspiración, mientras de lo que nadie duda es que, pase lo que pase en este congreso, Rajoy no será el candidato de 2012.
Hay quién asegura que la venganza de Rajoy será dejar situado al alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, como su sucesor, otros que es demasiado gallego para designar delfín, y los de más allá, que será el presidente valenciano Camps quién, a golpe de prudencia, se haga con el santo y seña de su partido.
El caso es que en medio de tanta pelea los populares han dejado de hacer oposición, y así Zapatero puede dormir tranquilo la siesta sabiendo que a pesar de la que esta cayendo con ls economía, no hay ningún grupo capaz de ponerle los puntos sobre las ies. Rajoy quiere caminar hacia el centro, y hara bien el PP en seguir esa senda, pero el problema es que necesitan otro líder. Porque ese es el quid de la cuestión, el verdadero problema del PP, el del liderazgo.
Matiz por aquí, matiz por alla, la verdad es que ideológicamente los populares se pueden poner de acuerdo en un cuarto de hora,pero ya digo que el problema es encontrar un líder que les aglutine, en el que crean, y eso, por más que se empeñen en lo contrario sus fieles, no lo puede hacer Mariano Rajoy. Asi que las fotos de los dos congresos nos mostraran un Zapatero triunfante y tranquilo, seguro de no tener oposición interna, y a un Rajoy aupado por los suyos a la espera de que llegue el momento para apuntillarle. Cosas de la política.
Julia Navarro.