Actualizado 24/10/2008 02:00

Lorenzo Bernaldo de Quirós.- Sarko al rescate

MADRID 24 Oct. (OTR/PRESS) -

El Presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha lanzado una iniciativa para que la Unión Europea socorra con el dinero de los contribuyentes a las "grandes empresas y sectores" con problemas para evitar que caigan en manos extranjeras. Para dar ejemplo ha aprobado la concesión de 400 millones de euros a los fabricantes de coches.

El dirigente francés aspira a convertir Europa en una fortaleza proteccionista y, si eso no es posible, a hacer lo propio con Francia. Si cada país actúa de manera unilateral, el mercado común corre el riesgo de saltar en pedazos y, si el estatismo se acentúa en el viejo continente, su decadencia económica se acentuará. Con las ideas de Sarko quizá sobrevivan los dinosaurios industriales cuya ineficiencia les impide competir en los mercados internacionales pero lo harán a costa de los contribuyentes y de los consumidores.

¿Por qué limitarse a salvar a las grandes compañías? Para ser justos y benéficos, el Estado debería ayudar a todo el mundo y protegerle de sus errores e imprudencias. Si un restaurante típico va mal porque está mal gestionado y/o no resiste la competencia de Burger King habría que subvencionarle, si la gente asume compromisos de gasto que no puede cumplir también... La justificación del intervencionismo en términos morales obligaría a extenderle a todas las actividades de la vida social y económica.

Esto significa convertir Europa en una especia de Unión de Repúblicas Socialistas europeas a mayor gloria de los políticos que tendrían más poder e influencia a costa de la prosperidad de los individuos. Por otra parte, de dónde sacará o sacaría Europa o cualquier Estado de la Unión el dinero para "nacionalizar" de facto amplios sectores de la economía. Obviamente no de sus depauperados sistemas financieros.

Sería inevitable generar descomunales desequilibrios fiscales que sólo contribuirían bien a elevar la carga tributaria de los sufridos ciudadanos lo que reduciría el crecimiento económico a favor de defender los intereses de una panda de gestores incompetentes. Este sería el resultado de la "grandeur" europea abanderada por Sarkozy que se ha convertido, como siempre fue previsible, en un campeón del estatismo.

Lorenzo Bernaldo de Quirós.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Antonio Casado

El tiempo corre contra Feijóo

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Pero ¿cuántos ministros deben cesar? ¿Todos? ¿Ninguno?

Foto del autor

Charo Zarzalejos

El burka al margen de Vox

Foto del autor

Fermín Bocos

El desconcierto de las izquierdas