Actualizado 29/07/2016 13:18

La cadena de hamburgueserías británica Byron, acusada de tender una trampa a sus trabajadores ilegales

Hamburgueseria Bayron
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LONDRES, 29 Jul. (G.ALBERNAZ OTR/PRESS) -

La cadena de hamburgueserías Byron ha sido acusada de haber convocado a su personal para un entrenamiento que resultó ser un montaje en colaboración con la policía de inmigración para atrapar a trabajadores ilegales.

Durante el operativo, más de 35 personas oriundas de Brasil, Nepal, Egipto y Albania fueron detenidas el 4 de julio pasado por infracciones a las leyes de inmigración, según confirmó hoy el Ministerio del Interior británico, aunque no informaron cuantos fueron deportados. Los operativos se realizaron en quince restaurantes de la cadena en la capital británica.

El personal de la famosa cadena de hamburguesas dice que la compañía colaboró con el montaje para atrapar a los trabajadores llamando a una reunión sobre los peligros del medio y para realizar un entrenamiento en la cocina.

"Esto era extraño, porque ya teníamos esta formación," dijo un trabajador, que ya ha sido deportado.

Uno de los chef contó a The Guardian que se les dijo que en la reunión estaban a punto de conocer una nueva receta de hamburguesa.

Uno de los empleados de la cocina relató que llegó a la reunión a las 9.30 am, pero en cuestión de minutos cuatro agentes de inmigración irrumpieron en el edificio. "Dijeron: 'nadie se mueva, somos de Inmigración' y luego empezaron a llamar por nombres y se llevaron las personas que estaban buscando", contó el trabajador.

Según los testigos, los agentes interrogaron durante varias horas a los empleados.

"Me siento muy triste por esto. Todo el mundo está histérico con este tema de la inmigración", agregó el trabajador, que, como todo el personal que ha hablado, pidió quedar en el anonimato.

Otro testigo contó que los directivos de la empresa no les dijeron lo que estaba pasando. "Llegué al trabajo a las 10:30 y me encontré con unos 15 funcionarios de inmigración que hablaban con mis compañeros del restaurante".

Los trabajadores contaron que uno de sus compañeros fue llevado esposado después de oponerse a su detención y tenían una lista de nombres y algunas fotos, que presumiblemente las aportó la oficina de Recursos Humanos.

En tanto, otro trabajador, que ya ha sido deportado, contó cómo los metieron a empujones en una furgoneta y fue llevado a un centro de inmigración del Ministerio del Interior cerca del puente de Londres.
"Había 20 de nosotros allí, todos de Byron. Al principio, no podía creer lo que estaba ocurriendo. Pero entonces, cuando me di cuenta de que iban a deportarnos me sentí muy mal ", dijo un chef.

"Ellos estaban destruyendo todo lo que he hecho. He trabajado duro, he pagado mis impuestos y Byron nos hizo esto. Es inmoral. Ellos estaban felices de haberme empleado durante años haciendo un trabajo muy duro que ninguna persona británica haría".

Después de unas horas en el puente de Londres, fue enviado a una serie de centros de detención antes de ser deportado, donde pasó más de una semana.

"He tenido una vida muy dura, así que no estaba asustado, estaba muy molesto. No eran prisiones, sino que se sienten como prisiones", dijo el chef. "No teníamos la oportunidad de llamar a nuestros amigos para recoger nuestras pertenencias. Tenía cosas como un ordenador portátil, mi ropa, todas las cosas que se necesita para la vida en Londres".

Contó que le pagaban 10 libras la hora en Byron, donde trabajó durante dos años haciendo de 50 a 70 horas por semana, "los extranjeros trabajan muy duro en este país. Trabajan más duro que los ciudadanos británicos ya que han venido de una vida difícil y tenemos que encontrar trabajo. Yo era un buen representante de mi país", agregó.

El personal contó además que los gerentes se sintieron "traicionados" por la compañía, que los utilizaron también a ellos.

"Entiendo que estaban tratando de evitar una multa, pero no deberían usar su personal para hacer el trabajo sucio del Ministerio del Interior", dijo uno.

La cadena de hamburgueserías Byron fue atacada por ser cómplice del operativo que se convirtió en tendencia en twitter con un llamado al boicot de los restaurantes con el hashtag #boycottbayron, mientras que en la red social Facebook circulan otras campañas coordinadas por un grupo de trabajadores.

Amelia Womack, líder adjunto del Partido Verde, dijo que el "presunto acto de engaño de Byron es imperdonable". Sin embargo, otros han argumentado que la compañía no tenía ninguna opción de cara a las fuertes multas o incluso la clausura temporal de sus locales si no apoyaba el operativo.

LA CADENA SE JUSTIFICA

Por su parte, la cadena Byron publicó un comunicado en su cuenta de twitter, justificando el operativo realizado por el Ministerio del Interior sobre los trabajadores indocumentados en sus restaurantes.

La compañía aclaró que no tenía conocimiento sobre que alguno de sus trabajadores poseían documentación falsificada.

"En Byron estamos orgullosos de la diversidad de nuestros equipos constituidos por personas de todos los orígenes", afirmó la empresa, remarcando que algunos de sus empleados tenían documentación de identidad falsa, pero no hizo referencia alguna a las acusaciones sobre si había tendido una trampa a sus empleados.

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