MADRID, 19 Sep. (OTR/PRESS) -
Ver las fotos que salían a diario de personas muertas en las orillas de las playas de Grecia y Turquía; ver que niños y adultos se ahogaban a escasos metros de alcanzar la arena... ver la foto del pequeño cuerpo de Aylán batido por las olas en una playa de Turquía fue demasiado para quien llevaba 25 años dedicados a salvar a gente de morir en el mar.
Hace un año de que Oscar Camps, un profesional del socorrismo, fundara una ONG dedicada a las tareas de socorrismo y salvamento a los refugiados en las costas griegas y en el Mediterráneo central.
Proactiva Open Arms cumple un año de vida y, aunque hay aniversarios que cuesta celebrar por la crueldad y dureza que tienen detrás, no es menos cierto que la existencia y presencia de esta ONG ha ayudado a salvar a miles de personas en estos doce meses de terrible y constante acción.

Dos personas que se fueron de Badalona a Lesbos han terminado sumando a su causa a más de un centenar de voluntarios y ayudado al rescate de 150.000 personas que provienen en su mayoría se Siria, Iraq y el África subsahariana.
Es la imagen de Aylán la que impulsa definitivamente a Oscar Camps a abandonar Badalona e irse a Lesbos. Sin más garantías de éxito que su ilusión y su profesionalidad y con los recursos propios que reservaba para un velero de segunda mano.
Después de plantear preguntas ante diferentes organismos y de no obtener respuestas. Después de que nadie contestara a sus cartas y ofrecimientos de ayuda, Camps y uno de sus compañeros, Gerard Canals, deciden acudir a Lesbos y ver cómo pueden ayudar, qué logística se estaba "mal empleando" para que la gente muriera a pocos metros de alcanzar la orilla.
La realidad les golpeó a los pocos minutos de llegar a la playa en Lesbos. Vestidos, sin nada más que sus manos y su experiencia, ya tuvieron que entrar en el agua para sacar gente porque los que se embarcan huyendo del horror de una guerra no saben nadar, les suben sin chalecos y se ahogan con el objetivo al alcance de su vista.
UN 'VELERO' QUE SE CONVIERTE EN UNA ONG DE SALVAMENTO
Oscar Camps no lo duda un segundo y decide junto a Gerard quedarse en Lesbos. Sólo tienen los 15.000 euros que Camps había ahorrados para comprar un velero y ésta será la base económica de lo que después será 'Proactiva Open Arms'.

El dinero realmente les dura un mes y comienzan a plantearse la idea de fundar una ONG y recaudar fondos que les ayude a permanecer allí y seguir ayudando. La sugerencia de Eric Kempson, un británico afincado desde años en Lesbos es decisiva. Kempson, quien es todo un referente en el movimiento del voluntariado internacional y ha visto cómo se dejan la piel Camps y Canals, les recomienda recaudar fondos a través del Crowfunding. Es con este método como empiezan a llegar donaciones de todos los lugares del mundo.
Hay una fecha decisiva y que sucede a los casi dos meses de estar en Lesbos. Fue el 28 de octubre de 2015. Una embarcación con 300 personas naufraga a pocos minutos de alcanzar la orilla. Camps y Canals, con dos motos de agua son capaces de acabar rescatando a 200 personas. Lo más alucinante del tema es que al lado había un barco de Frontex, (barco de control de aduanas) sin equipamiento para el salvamento.
Durante horas, Camps y Canals fueron subiendo a gente a las motos. Ellos mismos les ayudaban a subir al barco de la agencia europea para el control de las fronteras.
"Estuvimos navegando entre cadáveres. Tuvimos que sacar a niños de los brazos de sus padres que estaban vivos. Teníamos que decidir a quién recoger de acuerdo con las probabilidades que tenían de sobrevivir", contaba Canals unos días después del suceso al diario 'El Español', pero al final consiguieron rescatar a más de dos centenares de personas.
Ese día había cámaras. Se rodó la tragedia y se vio la labor de estos socorristas en muchas televisiones a lo largo y ancho del Planeta. Tras la foto de Aylán el mundo 'parece' tomar conciencia del drama que están viviendo. La desgracia atrae a las cámaras y en las playas de Lesbos había muchas que grababan a esos socorristas españoles que con poco más que sus manos se metían en el agua y sacaban a los refugiados.
Ese día, 28 de octubre, decidieron que debían ampliar el Crowfunding y tener presencia en alta mar para que su cobertura fuera mayor y salvar aún a más personas. Han rescatado también muchos cadáveres y han tenido que aprender a sobrevivir viendo la muerte a su alrededor. Una de las frases que ha dicho Camps en alguna ocasión es que lo que más le duele "es ver cómo mueren".

Durante este año han salvado miles de vidas y visto morir a muchísimos hombres, mujeres y niños. Aseguran que las cifras de muertos que nos venden las autoridades no se acercan ni de lejos a las reales porque sólo se contabilizan los cuerpos recuperados, no los que acaban en el fondo del mar.
La experiencia del día a día es muy dura, por eso cuentan con la colaboración de la Asociación de Psicólogos de Víctimas del Terrorismo que les ayuda a sobrellevar un día a día agotador y que no siempre termina con un feliz rescate.
Además, y aunque los refugiados terminen sanos y salvos a bordo del Astral, las historias que arrastran, las miradas de sufrimiento que viajan con ellos, dejan huella también en sus salvadores. Por eso, los equipos , que suelen ser de unas nueve personas en cada misión, no permanecen allí más de tres semanas seguidas.
Ahora, un año más tarde cuentan con un barco, el Astral, de 30 metros de eslora, fruto de una donación y que está perfectamente equipado para el salvamento.

Cuando la UE firma el tratado con Turquía, las rutas de entrada a Europa varían y se desplazan hacia el Mediterráneo Central y es aquí cuando el velero Astral, cedido a la causa, se convierte en la plataforma de salvamento frente a las costas de Libia. Desde junio, que comienza esta misión en el Mediterráneo central ya han rescatado a 12.000 personas.
¿Hay algo qué sea más frustrante para un socorrista que tener a alguien al alcance de la mano que se está ahogando y no ser capaz de socorrerle porque a tu alrededor hay tantos que tienes que decidir a cual salvar?
Esa respuesta es la que necesitan resolver contando con la ayuda también de la sociedad civil y de sus donativos, de todos quienes quieran aportar su granito de arena. Ya tienen casi 80.000 seguidores el Facebook y a través de su página web 'mediterraneo.proactivaopenarms.org' se pueden descubrir aún más hazañas de estos héroes que de manera totalmente desinteresada se juegan la vida para ayudar a los que nadie quiere ver.