Publicado 29/01/2022 08:01

Antonio Casado.- Los peldaños de Pablo Casado

MADRID, 29 Ene. (OTR/PRESS) -

Elecciones a la vista en la Comunidad Autónoma más extensa, más envejecida (después de Asturias) y menos poblada. Tres elementos diferenciales que condicionarán el voto de sus dos millones de electores, llamados a las urnas convocadas para el 13 de febrero.

Con el arranque oficial de la campaña, este viernes, y los primeros mítines del fin de semana, ya hemos visto por dónde sopla el viento.

El PP parte como presunto ganador. Se lo toma como un peldaño en la escalera de Pablo Casado hacia la Moncloa. Sería la segunda meta volante para hacer verosímil su candidatura a la presidencia del Gobierno, tras la barrida de Ayuso en Madrid y antes de las elecciones andaluzas, que Moreno Bonilla convocará muy probablemente para el mes de junio (del 12 o el 19 son las fechas manejadas).

El PSOE, que lo sabe, tratará de inocular miedo a un eventual frente PP-Vox en la Junta, sin dejar de vender buenas noticias del Gobierno central para pensionistas y campesinos. Por mucho que se hable del desmarque de Sánchez, por no asociar su imagen a una muy posible derrota socialista, su participación en cuatro actos, incluido el cierre de campaña (es lo previsto), desmiente el supuesto paso atrás del presidente del Gobierno.

La ultraderecha de Vox se configura como tercera fuerza en las Cortes, según todas las encuestas. Los de Abascal, con un candidato improvisado, galopa a lomos de un activismo muy rentable en el escenario regional. Juega a tener la llave de la gobernabilidad. No a entrar en el Gobierno (ahora no le interesa), pero sí a condicionarlo.

Todas las demás fuerzas políticas forman un heterogéneo mosaico de pequeños grupos, donde entran dos formaciones nacionales venidas a menos (Podemos y Ciudadanos), un partido regionalista clásico (Unión del Pueblo Leonés) y seis minifundios provincialistas inspirados en las quejas de la España vacía y abandonada por los poderes públicos.

A la espera de conocer la matemática de las urnas en la noche del domingo 13 de febrero, la atención se centra en los componentes nacionales de una campaña en modo lucha por la Moncloa, como si los problemas específicos de leoneses y castellanos pudieran esperar.

Pero es lo que hay. Por tanto, me temo que la despoblación, el abandono del sector agrario, las macrogranjas malolientes o la desatención sanitaria de los pueblos leoneses y castellanos, pueden perderse en la polvareda de las acusaciones de Sánchez contra Casado (abrazarse a la ultraderecha y perjudicar la imagen de España en Bruselas por cuenta del reparto de los fondos europeos) o las de Casado, que juega en casa, contra Sánchez (pactar con los enemigos de España y ningunear a Castilla y León mientras dispensa un trato preferente a Cataluña y Euskadi.