Consuelo Sánchez-Vicente.- Zapatero 'constructor', al rescate

Actualizado 17/07/2008 2:00:33 CET

MADRID, 17 Jul. (OTR/PRESS) -

Si tienes una deuda pequeña con un banco el problema es tuyo, pero si la deuda es grande el problema es del banco; se dice. Bueno, se decía, porque, por lo que estamos viendo - y más que veremos - si se cruza en el camino una "no crisis" como la que hasta el gobierno admite ya que tenemos encima, tienes una deuda tan enorme como la de Martinsa con un banco, y el banco no te da un nuevo préstamo para refinanciarla, quien al parecer tiene un problema es ¡el Gobierno! O sea, nosotros, ustedes y yo, la gente corriente; los de siempre. Porque ¿de donde sale el dinero "del gobierno"? De los impuestos que pagamos ustedes y yo.

La primera parte del dicho es la única que no cambia llueva o haga sol. Con crisis o sin ella, cuando el ciudadanito de a pie no paga un simple plazo, primero empiezan a correr los intereses de los números rojos, después te meten en la lista negra mundial de morosos, y después entra en acción el juzgado y te embargan lo que sea hasta conseguir cobrar, el sueldo si lo tienes, el piso de la madre que te avaló, el tuyo si el plazo era de un crédito hipotecario para sacarlo a subasta, consumado lo cual llega el desahucio y tu y tus niños os veis en la ruina y en la calle. No sueñes con que el gobierno te compre lo que tengas de valor -las joyas, la vajilla, lo que sea - para ayudarte a tener liquidez; allá te las compongas, culpa tuya por no ser lo suficientemente avaricioso, parece decirte hasta el gato.

Si has sido muy pero que muy avaricioso, como Martinsa, la cosa cambia. Cuando una gran constructora como Martinsa que acapara la mayor cantidad de suelo urbanizable no puede pagar un gran crédito y los bancos se niegan a refinanciárselo, al gobierno, casualmente, le entran unas ganas locas de empezar a comprar suelo urbanizable - o sea, las joyas, la vajilla de Martinsa - para construir VPO. Por interés social, dicen. "Con el viento a favor o con el viento en contra, este Gobierno siempre estará al lado de los trabajadores", proclamó ayer mismo Zapatero en el 120 aniversario de UGT. ¿Seguro? Al señor Martinsa su avaricia tal vez le impida cambiar de yate, pero quienes van a ir a la ruina son sus proveedores, no él. Quienes van a acabar sin sueldo y en la calle son los trabajadores de su empresa, no él. Quienes pueden quedarse sin piso son sus clientes, no él. Pero a quien planea ayudar "Zapatero constructor" es* al avaricioso. ¡Y yo que creía que esto de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias no era ni de izquierdas ni socialista...!

Consuelo Sánchez-Vicente.

OTR Press

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