6 de junio de 2020
 
Actualizado 09/01/2008 0:01:00 +00:00 CET

Esther Esteban.- Más que palabras.- Alicia, las maravillas y el lobo

MADRID, 9 Ene. (OTR/PRESS) -

Todos esperábamos que, a dos meses de las elecciones, los dos grandes partidos centrarían sus ofertas electorales en lo que han sido los temas estrella de la legislatura. Imaginábamos a los socialistas poniendo el acento en sus logros sociales en leyes de gran calado como la de Dependencia, la de Igualdad, la destinada a combatir la violencia domestica.... y a los populares denunciado descontrol de la cuestión territorial, la fallida tregua de ETA o los desaciertos en materia de inmigración o política internacional.

Pero no.¡ De repente! se ha colado de rondón y con una fuerza inusitada la cuestión económica y las malas perspectivas que todos los indicadores anuncian para el 2008. Ya puede poner el presidente Zapatero la mejor de las sonrisas, plantear el asunto como algo coyuntural, afirmar que se trata solo de una turbulencia encuadrada en el entorno internacional o mostrarse todo lo optimista que quiera que los ciudadanos no se fían y tienen motivos para no hacerlo. Los datos son preocupantes y tanto el paro como la inflación han empañado y mucho el balance de la economía española en el 2007.El aumento del IPC con el que se ha despedido el año, el 4,3, es el peor de los últimos 12, y diciembre ha sido el tercer mes consecutivo en el que ha aumentado el número de parados, de tal forma que hoy hay 106.000 mas que en 2006.

Y si la cosa no está 'para tirar cohetes' en las cifras macro , en las micro, en las cercanas, en las que todos percibimos con mayor claridad el asunto, preocupan y mucho. La cesta de la compra se ha disparado en alimentos de primera necesidad- leche, pan, huevos o fruta-, el euribor sigue subiendo y las hipotecas devoran cada vez mayor parte de los sueldos y el índice de confianza de los consumidores, según todas las encuestas, se ha desplomado 13 puntos hasta situarse en mínimos históricos.

Si no hubíera elecciones a la vuelta de la esquina, cualquier gobierno razonable- independientemente de su signo político- se pondría manos a la obra para tomar medidas urgentes que tranquilizaran a los bolsillos pero cuando se trata de rascar votos, y sobre todo, en una situación de empate técnico con sus principales adversarios, es mejor optar por Alicia en el país de las Maravillas que gritar ¡que viene el lobo!. Todos los expertos en demoscopia electoral coinciden en señalar que el bolsillo de cada uno es lo primero que se mira a la hora de introducir el voto en las urnas, y que en época de "vacas flacas" las cosas se complican hasta para el mas aventajado de los candidatos. Por eso no es de extrañar que si la precampaña parte sin un claro favorito "la pela" o mejor dicho el "euro" sea al final la estrella de la campaña. Lo que no vale es afirmar, sin mas, que unos minimizan la crisis y otros hacen catastrofismo con el argumento de que los socialistas han dilapidado la herencia recibida por el PP.

Aquí lo que vale son las soluciones, las medidas que unos y otros piensan aplicar desde el mismo día que se instalen en la Moncloa para que el futuro económico de nuestro pais no sea tan incierto y eso debe explicitarse claramente en el programa y en la campaña . Los ciudadanos tenemos derecho a saber claramente cuales son las recetas del PP y del PSOE para afrontar la situación y así decidir, con conocimiento de causa, a cual de los dos le damos nuestra confianza porque con las cosas de comer ni se juega ni se manosea.

Esther Esteban.