Actualizado 24/01/2008 01:00

Fermín Bocos.- Canallas criminales

MADRID 24 Ene. (OTR/PRESS) -

Quemadas, acuchilladas o estranguladas, siete mujeres y un niño han sido asesinadas en España en las tres primeras semanas del año. Las dos últimas, una en Orense y la otra en Alcalá de Henares. La mano homicida ha sido en todos los casos la de un ser próximo: el marido, un amigo, el novio: el canalla que dormía bajo su mismo techo.

En algunos casos las víctimas habían denunciado a sus agresores por malos tratos, en otros, no. Ninguna recibió ayuda de su entorno. La sociedad contempla con horror este tipo de homicidios, pero los parientes, los vecinos, los amigos, en suma, quienes viven más de cerca la peripecia de parejas de las que se sabe que el hombre maltrata a la mujer, no suelen implicarse. Nadie quiere líos. Llamar la atención a un vecino porque maltrata a su mujer, porque la humilla en público, es un pasaporte seguro para la bronca porque el machista suele ser un energúmeno que amenaza a cuantos le rodean, y, ya digo, la gente no quiere problemas.

Y así pasa lo que pasa porque aunque hay mujeres que denuncian a su marido o compañero cuando las maltratan, todavía son más las que callan. Unas veces por miedo, otras porque se dejan llevar por la ingenua esperanza de que el canalla que tienen al lado cambie de conducta y vuelva a ser el hombre del que un día se enamoraron.

Por desgracia, no es así. De ahí la importancia de la prevención: toda mujer que haya sufrido malos tratos, debe denunciar el caso ante la policía o el juez. Sin dudarlo. A un maltratador nunca hay que darle una segunda oportunidad.

Fermín Bocos.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Solo faltaba ella

Foto del autor

Victoria Lafora

Abascal tiene un problema

Foto del autor

Carmen Tomás

El SMI, cerca del más habitual

Foto del autor

Antonio Casado

El tiempo corre contra Feijóo