Publicado 07/07/2020 8:01:35 +02:00CET

Fermín Bocos.- La factura de la pandemia

MADRID, 7 Jul. (OTR/PRESS) -

Amén del juicio sobre la política autonómica las elecciones del próximo domingo en Galicia y el País Vasco nos dejaran para su análisis un dato colateral cargado de interés. Nos dirán sí la gestión del Gobierno durante la pandemia les pasa factura al Partido Socialista y a Unidas Podemos. Las encuestas conocidas hasta la fecha dicen que el PSOE sufrirá cierto desgaste en el caso de Galicia y algo menos en el País Vasco y que Podemos se hunde en ambos territorios.

Si se confirma esta impresión habrá que tener en cuenta que los electores gallegos y vascos prioritariamente estarán a lo que les convoca: juzgar la gestión de los dirigentes autonómicos en relación con los problemas de las respectivas comunidades. Pero la extraordinaria magnitud de los estragos provocados por el Covid 19 y las carencias y errores del Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez, sin duda han dejado un poso crítico en el ánimo de los ciudadanos.

¿Por qué al decir de las encuestas la peor parte se la llevará Podemos? Habrá que analizarlo con más datos y tiempo pero quizá pueda deberse al exceso de exposición mediática de Pablo Iglesias, su líder y actual vicepresidente del Gobierno. En las primeras semanas de la pandemia Iglesias llegó incluso a romper el confinamiento para dejarse entrevistar en la televisión a diferencia de Sánchez que ha procurado resguardarse tras el ministro de Sanidad (Salvador Illa) y el doctor Fernando Simón -los portavoces del confinamiento- aunque después optó por las cansinas homilías sabatinas.

Han sido los medios, sobre todo la televisión, el vehículo a través del cual los ciudadanos se fueron informando del desarrollo de la pandemia. Que hasta el pasado fin de semana que se detectó el brote en la comarca lucense de A Mariña, Galicia haya sido uno de los territorios con menos infectados por el virus, sin duda, influirá en el juicio de los electores. Euzkadi, padeció más incidencias en relación con los contagios pero no fueron comparables a Madrid o Cataluña donde se cebó con saña el coronavirus provocando miles de muertes.

Las urnas son, al tiempo, un termómetro y un barómetro. Miden la temperatura política del momento y también la presión que reciben los electores de los medios en los que se apoyan los candidatos. En ese sentido hay que anotar que en Galicia el PP juega con la ventaja de la gestión sin sobresaltos realizada por Nuñéz Feijóo en los últimos cuatro años y en el País Vasco el PSOE con el hecho de que al gobernar en coalición con el PNV se apuntan la gestión de Íñigo Urkullu como propia. Veremos en qué queda la cosa.

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