Actualizado 28/03/2008 01:00

José Cavero.- El Congreso se organiza

MADRID 28 Mar. (OTR/PRESS) -

Terminan las gestiones de José Blanco con los partidos políticos parlamentarios, y se va perfilando ya el Congreso que viene: El PSOE y los restantes grupos, posiblemente en su totalidad, van a constituir un bloque compacto contra el PP; como sucedió en la anterior legislatura. El PP podría hacer algún guiño cediendo puestos en la mesa y comisiones de trabajo, pero prefiere ocupar tales puestos entre "los suyos", por dos razones: primera, porque necesita "colocar" a los fieles, muchos de los cuales soñaron con carteras ministeriales y otros altos cargos en un Gobierno que no llegó a conseguir el día 9. Y en segundo lugar, porque posiblemente entiende que sigue sin tener muchas oportunidades de entendimiento con las restantes fuerzas políticas. Desde Cataluña se le reclama que cese en su anticatalanismo. En Euskadi se ha vuelto a comprobar que "pinta poco". Y en Andalucía, aunque sea fuerza relevante, no tiene voces en Madrid. De modo que seguimos con dos fuerzas hegemónicas, fortísimas, PSOE y PP, y dos "de mediana envergadura", CiU y PNV, predispuestas a colaborar con el partido gobernante pero condicionadamente y "previo pago" de puestos en la Mesa y las Comisiones. Con tales pagos, los dos nacionalismos catalán y vasco darán su apoyo, con bastante probabilidad, a Bono y a Zapatero, aunque no les complazca el dúo ni mucho menos la situación. José Bono ha tenido su primera y hábil intervención al replicar al insulto de Erkoreka de ser "un cabestro": No sé si seré brazo o manso, pero no voy a insultar y siguiendo con el símil taurino, no voy a decir ni mu, dijo Bono.

Y luego, empezamos a saber algunos puntos esenciales del futuro gobierno Zapatero los anticipó a sus parlamentarios: Los problemas de los españoles no pueden esperar ni un minuto, dijo. Y también, que su proyecto tiene principios y señas de identidad, que ofrecerá diálogo pese a las actitudes más fundamentalistas y su apuesta por un acuerdo para lograr el fin absoluto de la violencia, partiendo del sufrimiento compartido de la sociedad española. Tiene otras tareas, que no cree que le resulten difíciles, como convencer a Rubalcaba para que siga formando parte de su Gobierno: Convencer a Rubalcaba no será lo más difícil, explicó... Posiblemente dentro de un equipo del que poco se sabe, salvo de sus "pesos pesados", Solbes y De la Vega, y muy probablemente también de Carme Chacón, Moratinos, Elena Salgado, Bermejo, Soria, Cabrera... Se lanza el nombre de José Enrique Serrano, como muy probable nuevo ministro. También ha regresado la mención a Miguel Sebastián. Y existen muchas dudas sobre otros nombres, empezando por Caldera, y siguiendo por Clos, o Magdalena Alvarez, dos de los probables relevos. Pero la lista se hará esperar hasta que zapatero sea presidente del gobierno investido, y no en funciones como está en la actualidad. Este gobierno ya ha anunciado dos decisiones que, en teoría, hubieran correspondido al "nuevo gobierno de abril": la designación de López Garrido, y el anuncio de que no suben las tarifas eléctricas, contrariamente a lo previsto para estas fechas. Había prisa y no se podía esperar a que las decisiones las firmaran los correspondientes ministros. ¿Se apresurará también Solbes a anticipar su "plan de choque", sin esperar al discurso de investidura presidencial, para afrontar la gravísima crisis inmobiliaria y el desplome del sector que se está produciendo con estruendo?

José Cavero.

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