MADRID 6 Jun. (OTR/PRESS) -
De esa manera ha descrito la situación un "marianista incondicional" como es el presidente del PP gallego Núñez Feijoo, que ha señalado que "criticar sin dar una alternativa no es responsable". Explica que, ciertamente, las discrepancias son mucho más noticiables, pero que Rajoy tiene más apoyos que discrepancias. Lo proclama poco después de que Esperanza Aguirre haya respaldado los reproches que su lugarteniente, Ignacio González, dirigió a Rajoy en la sesión de la Ejecutiva del lunes, la más densa y severa de las críticas que debió escuchar el presidente del PP.
Según Aguirre, esas críticas de su 'número dos' están muy puestas en razón. Como si las hubiera expuesto ella misma... Con todo, se cree muy probable que hasta la celebración misma del Congreso no se verán modificaciones en la actitud de los críticos: Ni Juan Costa presentará su candidatura alternativa ni Aguirre anunciará con anterioridad si da finalmente su apoyo a Rajoy. De Juan Costa, lo desacreditan algunos de sus propios compañeros de partido, como Moragas, que dice que no sería capaz de armar ni una lista de 25 personas. Frente a Moragas, alineado con Rajoy, vuelve a manifestarse su adversario Gustavo de Arístegui, quien reclama un proyecto claro para España. Justamente lo que durante toda la legislatura anterior reclamaba Rajoy de Zapatero...
De manera que sigue siendo éste el debate político del momento, por encima de los restantes. Hay también debate sobre el episodio de la presidenta del tribunal Constitucional, Maria Emilia Casas, tras su intervención en el caso de la mujer acusada de asesinar a su marido. ¿Fue un asesoramiento lícito o ilícito, el que realizó la presidenta? En un primer momento, la mayor parte de los opinantes consideraron que era una actuación inocente y que debiera procederse al archivo del asunto, pero el caso tal vez termine por resolverlo el Supremo en su sala de causas penales contra aforados. Pero el asunto Casas ha comenzado a ser aprovechado por el PP para reclamar la dimisión de la presidenta del TV, por entender que su posición se ha convertido en insostenible.
En todo caso, han sido varias las voces que han pedido que la propia Casas aclare su conversación. No hay duda de que el sillón de María Emilia Casas es, ahora mismo, extraordinariamente ambicionado y cotizado, en vísperas de que se debata el Estatut de Cataluña. El PP, además, ve aliviado cómo se ha cambiado la preocupación: ya no es tanto, o en primer lugar, la renovación del puesto dejado libre por la muerte de un magistrado conservador, o la renovación de todo el tribunal, sino el caso personal de Emilia Casas...
José Cavero.