25 de mayo de 2020
 
Actualizado 18/12/2008 0:00:23 +00:00 CET

José Cavero.- Vuelve la tensión antiterrorista de PP y PSOE

MADRID, 18 Dic. (OTR/PRESS) -

Pocas horas después de que Mariano Rajoy hubiera elogiado las "rectificaciones" del presidente Zapatero en su política contra el terrorismo de ETA -a saber: que no negocie con la banda, y que se practiquen muchas detenciones de terroristas-, el Partido Popular regresaba a "la política dura" en el debate que se producía en el Congreso por razón de la iniciativa de Rosa Díez de reclamar que el Gobierno proceda a suspender los ayuntamientos de ANV sin más dilación.

El PP, que efectivamente en boca de Mariano Rajoy había advertido que era lo que aún le faltaba por hacer al Gobierno de Zapatero, prefirió alinearse con la diputada de UPyD, abriendo de nuevo en dos mitades, o casi, las opciones parlamentarias. La votación final, tras un tenso debate, situó a Rosa Díez y el PP frente a todos los restantes grupos políticos del Congreso. Y de esta manera, el Congreso revivía la división en esta materia crucial, agrietando el pacto Zapatero-Rajoy contra ETA.

Los socialistas gobernantes rechazan la propuesta de disolver con la mayor urgencia los ayuntamientos en que aparece la fuerza batasuna ANV, y llega a acusar al PP de desleal. ¿Por qué se aferra Zapatero y su Gobierno a su estrategia y no se alinean con Rosa Díez y el PP? Primero, por cuestiones de estética. Sería llamativo, ciertamente, que los socialistas del gobierno abrazaran la estrategia de su exeuroparlamentaria y ex consejera en el Gobierno vasco Rosa Díez, ahora en una tarea de restar votos a su derecha y a su izquierda. Y en ese sentido, no es menos llamativo que el PP se sume a las posiciones de Rosa, aunque sean perfectamente coincidentes con las propias. Rosa Díez no ha hecho otra cosa que anticiparse a sus deseos...

En cuanto al PSOE, está de acuerdo en la necesidad de hacer desaparecer de los municipios a esa fuerza en la que se transformó o ocultó Herri Batasuna. Sigue teniendo muy difícil explicación, por ejemplo, que el Estado procure fondos a instituciones municipales en los que "manda" y ejerce autoridad Batasuna-ETA.

Pero el PSOE prefiere que esa salida de Batasuna de las últimas instituciones se realice al ritmo que marquen las mociones de censura y la documentación de actuaciones al margen de la legalidad o contra dicha legalidad a cargo de los dirigentes de ANV, y no con el riesgo que pudiera suponer que esta fuerza política, de incuestionable peso en Euskadi y Navarra, pudiera recurrir a los jueces y convencer con sus argumentos, como en otro momento sucedió con la cúpula de la propia Batasuna. ¿Todo es política, o también hay argumentación jurídica? Ese es el debate de fondo.

Si el gobierno, como el PP y Rosa Díez pueden honestamente proceder al desalojo inmediato de ANV de los ayuntamientos o si conviene proceder a los pasos contados y determinados por la aplicación de la ley. En uno u otro caso, también queda al descubierto otro problema "de raíz": si tiene razones y justificación la actual presencia de ANV en los ayuntamientos, o si se hace imprescindible que también se produzca la rectificación de un gobierno que, en un momento determinado, pudo favorecer una cierta presencia del "aberzalismo" organizado en instituciones públicas para no dejar "a su aire" a quien ahora nadie duda en denominar y considerar Batasuna pura y dura...

En también un último recurso para que PSOE y PP terminen de apuntarse la razón o sinrazón de perseguir por todos los medios y en todos los ámbitos a los "derivados de ETA". Pero nadie oculta que, siquiera durante unas cuantas horas, ha vuelto la tensión que caracterizó toda la anterior legislatura: la política antiterrorista y sus límites y objetivos. Es cuestión de fuero, mucho más que de huevo...

José Cavero.