MADRID 20 Dic. (OTR/PRESS) -
Theresa May está buscando una puerta de salida para sortear la rebelión entre los parlamentarios por su manera de gestionar el Brexit. Así que la Primera Ministra está incluso pensando como sacar adelante su Brexit pero esquivando el acuerdo al que ha llegado con la Unión Europea. No lo tiene fácil y además la decisión del líder laborista Jeremy Corbyn de presentar contra ella una moción de censura debilita aún más la posición de la Primera Ministra.
La moción de censura de Corbyn se basa en el incumplimiento de Theresa May de presentar ante el Parlamento para su aprobación el documento pactado con la Unión Europea para el Brexit. La Primera Ministra ha señalado que esa votación en el Parlamento no se celebrará hasta finales de enero mientras que Jeremy Corbyn quiere que se celebre ya.
May no lo ha presentado porque los números no le salen, puede perder la votación lo que supondría colocar a Gran Bretaña en una situación imposible ya que desde la UE se ha dejado claro que no van a negociar otro Acuerdo.
En realidad la Primera Ministra británica lo que intenta es ganar tiempo pero ni los laborista ni muchos de los suyos quieren prestarle ese tiempo.
Es difícil que la moción de censura salga adelante, pero el riesgo existe y si así fuera, difícilmente Theresa May podría mantenerse en el puesto por más que venga repitiendo que no piensa dimitir.
Lo cierto es que está adquiriendo tintes de "culebrón" todo lo que tiene que ver con el Brexit.
Es difícil entrar a formar parte de la UE pero igualmente difícil es marcharse sin pagar un precio.
Evidentemente para la Unión Europea perder a un país con el peso de Gran Bretaña supone un importante revés pero para Gran Bretaña dejar de formar parte del Club europeo supone más desventajas que ventajas.
Theresa May se encuentra en la disyuntiva de convencer a los parlamentarios británicos de que el acuerdo de divorcio al que ha llegado con la UE es ventajoso para el Reino Unido pero hasta ahora no lo ha logrado ni con los suyos ni con los laboristas y tanto su futuro como el del Brexit está pendiente de un hilo. Esta por ver si la Primera Ministra puede resistir la moción de censura de Jeremy Corbyn o si por el contrario tiene que buscar la puerta de salida más próxima saltándose a la UE o acaso despidiéndose ella misma.