MADRID 4 Sep. (OTR/PRESS) -
No señor Presidente, la inmensa mayoría de las personas que han salido a las calles, en todas las ciudades de España, para mostrar su solidaridad con Ceuta, no son ni fachas ni racistas. Puede que, entre esos miles de ciudadanos, hubiera de lo uno y de lo otro, pero mayoritariamente eran personas que lo único que pretendían era demostrar su solidaridad con los ceutis, y, sí, claro que sí, evidenciar su enojo con usted y con su gobierno por haber mentido.
Porque, una de dos: o han mentido y mienten, sobre lo que sucedió en Ceuta negando la evidencia de la "mano" de Marruecos, o, si no han mentido, como usted ha insistido en la tribuna del Congreso, calificando lo sucedido de "crisis" migratoria, es casi peor, porque eso significa que usted y la mayoría de su gobierno son unos incompetentes peligrosos que o no se enteran o su ofuscación les impide admitir la realidad. Señor Presidente, no cometa el error de despreciar a los ciudadanos, insistiendo en que, quienes discrepan con usted y su gobierno, son todos unos fachas irredentos. Asuma señor Presidente que hay una inmensa mayoria de ciudadanos preocupados con la pésima gestión que usted y su gobierno, han llevado a cabo ante el asalto que ha sufrido Ceuta. Señor Presidente, aterrice en la realidad, no persista en el error de creerse que es el personaje que le inventaron en ese libro sonrojante, que llevo por título Manual de Resistencia.
En mi opinión, señor Presidente, usted se ha rodeado mayoritariamente de "pelotas", de gente que defienden sus propios puesto de trabajo, sean estos de ministro, de asesor, de director general, o de llevarle la cartera. Quienes le rodean van a lo suyo pero lo suyo no es usted ni tampoco nuestro pais. Sí, comprendo que es mas grato rodearse de gente que le da la razón, la tenga o no, y que abundan en repetir que quienes le critican son solo los fachas. Y usted señor Presidente se lo ha creído, supongo que, creer semejante desatino, es mas llevadero que afrontar la realidad.
Señor Presidente, no persista en el error de cerrar los ojos a la realidad. Reconozca los hechos que no son otros que la mano de Marruecos estuvo detras del asalto a Ceuta. Lo hemos visto todos los ciudadanos en las imagenes ofrecidas por la mayoría de los canales, incluidos los que le son afines: uniformados marroquís organizando y dirigiéndose a los que iban a participar en el asalto. De manera que, dadas las circunstancias, tome la única decisión que es digna en una democracia: dimita o convoque elecciones. Pero no se degrade mas.